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Paracaidistas Británicos "Red Devils"

PARACAIDISTAS BRITÁNICOS – “RED DEVILS”



    ÍNDICE

  1. INTRODUCCIÓN
  2. ORÍGENES
  3. ENTRENAMIENTO Y FORMACIÓN
  4. ARMAMENTO Y EQUIPO
  5. LA 1ª DIVISIÓN AEROTRANSPORTADA
  6. LA 6º DIVISIÓN AEROTRANSPORTADA
  7. LA 44ª DIVISIÓN AEROTRANSPORTADA DE LA INDIA
  8. EL REGIMIENTO DE PILOTOS DE PLANEADORES
  9. OPERACIONES DESTACADAS
  10. GALERÍA FOTOGRÁFICA
  11. FUENTES





1. Introducción


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Emblema de las Fuerzas Aerotransportadas Británicas. Belerofonte montando a Pegaso



Durante la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Británico puso en marcha sus primeras unidades paracaidistas y aerotransportadas de la historia. Motivado por los éxitos de los alemanes en operaciones en el norte de Europa, (Noruega, Bélgica, Holanda…), que demostraron la versatilidad y la eficacia de las tropas aerotransportadas, Winston Churchill decide, el 22 de junio de 1940, enviar una instrucción a su Jefe de Estado Mayor en el Gabinete del Secretariado de Guerra, General Sir Hastings Ismay, para que ponga en marcha los procedimientos que permitan la creación, el desarrollo y la puesta en marcha de una fuerza de tropas paracaidistas de 5000 hombres, incluyendo australianos, neozelandeses y canadienses. Dos días después se ponían los fundamentos de lo que sería el Cuerpo del Ejército Aéreo, con los primeros 500 soldados que formarían el núcleo de lo que serían las primeras fuerzas paracaidistas y aerotransportadas en el Ejército Británico.


2. Orígenes


Lejos de ser pioneros en este tipo de modalidad de guerra, la idea de lanzar tropas, a gran escala, más allá de las líneas enemigas fue propuesta por el General americano William “Billy” Mitchell, (defensor de la teoría del “envolvimiento vertical”), quien propuso a finales de la Primera Guerra Mundial lanzar a la 1ª División de Infantería detrás de las líneas alemanas cerca de Metz. Dado la falta de medios aéreos de la época, y la poca capacidad de carga de los mismos, cabe preguntarse como pretendía el General Mitchell tener éxito con su plan. Afortunadamente el armisticio que marcaba el final de la Guerra se firmó antes de que el mencionado plan se pusiera en marcha.



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General Billy Mitchell. Precursor de las fuerzas paracaidistas y defensor de la teoría del envolvimiento vertical



En los años siguientes y con la evolución en los medios aéreos y en el campo de la aviación en general, el concepto de la infantería paracaidista se vuelve a poner de relieve y se le dota de un nuevo enfoque. Y es en noviembre de 1927 cuando los italianos llevan a cabo el primer lanzamiento de una unidad paracaidista a gran escala, aunque con posterioridad dejaron de lado este tipo de acciones y las dos Divisiones Paracaidistas que llegaron a desarrollar durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de combatir con distinción, lo hicieron siempre como unidades convencionales de infantería sin que se llegase nunca a desarrollar una operación paracaidista completa, más allá de golpes de mano a pequeña escala.

Fueron los rusos los verdaderos pioneros en el desarrollo de la utilización de fuerzas paracaidistas en acciones masivas. Aunque se da la paradoja de que, durante la Segunda Guerra Mundial, tampoco utilizaron su supuesta experiencia en este tipo de guerra aerotransportada y las dos acciones que llevaron a cabo durante la misma, (la Operación Vyazma y la Operación Dnieper–Kiev), acabaron con la pérdida total de las unidades implicadas. A pesar ello, en los años del periodo de entreguerras, fueron los soviéticos los que “visionaron” a miles de hombres, piezas de artillería y vehículos, en conjunto con el uso de planeadores, que desembarcarían tras las líneas enemigas. Y la demostración práctica se pudo ver en Septiembre de 1935 durante un ejercicio en Kiev, en el cual unos 1200 paracaidistas, con 150 ametralladoras y 18 piezas de artillería ligera, aseguraban una serie de puentes sobre el Río Dnieper, a unos 35 kilómetros por detrás de la línea de un frente imaginario. Entre los observadores extranjeros invitados al ejercicio se encontraba el General Wavell en representación del Ejército Británico, y en su informe al regreso del mismo escribió que “si no hubiera presenciado el ejercicio con mis propios ojos, no creería que tal operación pudiese llevarse a cabo con éxito”. Pero a pesar de ello, no se mostró muy partidario de ese tipo de operaciones, que se quedaron relegadas por el momento y fueron sólo objeto de un estudio teórico centrándose el Ejército Británico en otras prioridades.



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El Teniente General Wavell estuvo invitado a la demostración paracaidista de los soviéticos en 1935



Los alemanes en cambio reaccionaron de manera muy diferente a los ingleses. Mucho más abiertos a la innovación en la cuestiones bélicas, con las lecciones aprendidas de la derrota en la Gran Guerra, y con la idea de la “Blitzkrieg” ya en las mentes de los Generales alemanes, fueron estos los que realmente sorprendieron al mundo con las capacidades de las operaciones aerotransportadas y de las unidades paracaidistas. Así, ya con la Segunda Guerra Mundial en marcha, el 9 de abril de 1940, la 3ª Compañía del 1º Batallón del 1º Regimiento “Fallschirmjäger”, tomaban el aeródromo de Sola, cerca de Stavanger en Noruega. Con “sorpresa de relámpago”, los paracaidistas alemanes superaron las defensas del aeródromo asegurándolo hasta la llegada de los refuerzos horas más tarde. La misma actuación se llevó a cabo por parte de otras Compañías de paracaidistas “Fallschirmjäger”, en otros tantos aeródromos a lo largo del país, casi todos ellos con un alto porcentaje de éxito, frustrando en gran parte las expectativas de los Aliados de poder desembarcar en las costas de Noruega y poder utilizar esos aeródromos para el reabastecimiento de las tropas de desembarco y la posterior ocupación del país. El éxito de los alemanes, fue la espuela que necesitaba Churchill para poner en marcha las Unidades Paracaidistas del Ejército Británico.



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Paracaidistas alemanes después de tomar el aeródromo de Sola



La puesta en marcha de las Fuerzas Paracaidistas Británicas, sobre todo al principio, fue respuesta a la necesidad de contraatacar a las fuerzas alemanas, más allá de los golpes de mano en localidades costeras a pequeña escala, que de un verdadero objetivo de poner en marcha una fuerza que pudiera ser utilizada a gran escala para asegurar objetivos y como apoyo a los avances de las fuerzas terrestres. Todavía solos en esa época, esperando la invasión de un enemigo que en apariencia era imparable, habiendo escapado de Francia de una manera muy precipitada y abandonando parte de su equipo y material, la clase política inglesa tenía la obligación de que la opinión pública percibiera que no todas las noticias eran tan malas.

Que las tropas inglesas eran capaces de hostigar y derrotar a los alemanes, y que la invasión de Inglaterra estaba todavía lejana. Con la puesta en marcha del Mando de Operaciones Combinadas, (Commandos), y los golpes de mano que estos desarrollaban en zonas costeras de Francia y Noruega, se pone la primera piedra de las unidades paracaidistas.


Los Commandos, todos ellos soldados y Oficiales voluntarios altamente entrenados y motivados, con sus mentes y sus esfuerzos totalmente enfocados en operaciones rápidas que causaban una destrucción y unos resultados muy superiores a la entidad de sus fuerzas, Churchill tenía el convencimiento de que las unidades paracaidistas debían constituirse con el mismo “leitmotiv”. Y es por eso que se decide que el No. 2 Commando se reconvierta en unidad aerotransportada y es desplegado en el Aeródromo de Ringway donde recibirán el entrenamiento paracaidista.



3. Entrenamiento y Formación


A principios de junio de 1940, previamente al memorándum de Churchill instando a la creación de una fuerza paracaidista de 5000 hombres, el Jefe de Escuadrón de la RAF, Teniente Coronel Louis Strange, pone en marcha la Escuela Central de Paracaidismo de la RAF, para instruir a los voluntarios del Ejército Británico. Su asistente será el Comandante John Frank Rock de los Ingenieros Reales, quién se presenta a sus órdenes dos días después de la publicación del memorándum de Churchill. Entre los dos, tienen que llevar a buen puerto la formación y el establecimiento de las Fuerzas Paracaidistas Británicas. Así mismo, allí se instruirán también los hombres y mujeres del Ejecutivo de Operaciones Especiales, (SOE), que saltarían en numerosas misiones sobre Europa.



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Jefe de Escuadrón Louis Strange. Primer Director de la Escuela Central de Paracaidismo de la RAF



La tarea que se le presentaba al Comandante Rock parecía inmensa. A consecuencia del memorándum de Churchill, histórico pero increíblemente impreciso y vago, se le encomendaba la creación de la unidad pero sin darle indicaciones de ningún tipo, más allá del número de integrantes, con respecto a la organización, ni al reclutamiento, ni al entrenamiento, y ni siquiera al tipo de operaciones que tendrían que afrontar en el futuro. Y como complemento las instalaciones del Aeródromo de Ringway eran totalmente “espartanas” y solo le habían proporcionado seis antiguos bombarderos del modelo Whitley MKII para la instrucción del salto paracaidista.

A este hecho había que unirle otro problema que afectó a las unidades aerotransportadas hasta 1943, e incluso más tarde ya que no llegó a desvanecerse del todo hasta muchos años después. ¿A quién “pertenecían” las fuerzas paracaidistas?. Quedaba claro que todos ellos procedían de unidades de infantería del Ejército Británico y que las operaciones a desarrollar eran todas terrestres. Pero tampoco era desdeñable que sin el elemento aéreo no tenían ningún tipo de peculiaridad y que todos los pilotos eran miembros de la RAF que tenía entidad propia dentro de las Fuerzas Armadas desde su constitución como rama de servicio independiente en 1918. Y además había que tener en cuenta los recelos de ambos, del Ejército y de la RAF, para con el concepto de unidades aerotransportadas ó paracaidistas. En el Ejército existía la creencia de que la prioridad, después del desastre de Dunkerque, era reabastecer las unidades, reforzarlas y prepararse para la posible invasión de Inglaterra por las fuerzas de la Alemania Nazi. Y centrar esfuerzos en algo novedoso, con todas las dudas sobre su eficacia que planeaban alrededor, como las fuerzas paracaidistas era considerado por algunos Generales, como el propio Wavell, como un derroche de medios y armas. En la RAF la primera preocupación eran las operaciones de bombardeo sobre Alemania y la mejora de los medios aéreos asignados al Mando de Bombarderos, y tampoco veían con buenos ojos el destinar aparatos y tripulaciones a esas operaciones aerotransportadas. Además argumentaban que la poca capacidad de carga de personal de los aparatos existentes, (unos 8 ó 10 hombres), hacía que para una operación de fuerzas paracaidistas a gran escala como se pretendía, hubiera que destinar cientos de aparatos con el consiguiente riesgo de pérdida de aparatos ante la artillería antiaérea alemana. Muchos pilotos de la RAF, con el Mariscal Jefe del Aire Sir Arthur Harris al frente, estimaban mucho más útil soltar bombas sobre Alemania que paracaidistas.


Y con todos estos problemas, parece algo milagroso que las fuerzas aerotransportadas pudieran llegar a hacerse realidad, al menos bajo los estándares que deseaba Churchill. Pero la idea de las tropas paracaidistas tenía el respaldo personal del Primer Ministro, de la Oficina de Guerra, y de Generales y Jefes como el Almirante Geoffrey Keynes ó Lord Louis Mountbatten que estaban apoyando a Churchill en la idea del desarrollo del Mando de Operaciones Combinadas. Y aun así, no fue hasta 1943, tres años más tarde del memorándum de Churchill, cuando las Fuerzas Aerotransportadas del Ejército Británico empezaron a ser consideradas por el Estado Mayor no sólo como una opción plausible, sino llegados a este punto de la Guerra como algo esencial.


Estos eran los problemas con los que se encontraron el Jefe de Escuadrón Strange y el Comandante Rock al recibir a los primeros soldados en el Aeródromo de Ringway en junio de 1940.



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Coronel John Frank Rock. Responsable de la Instrucción en Ringway



Los primeros hombres del No. 2 Commando llegaron a Ringway, (ya renombrada como Escuela Central de Paracaidistas de la RAF), el 8 de julio de 1940. Aunque todos ellos se habían presentado voluntarios para el Mando de Operaciones Combinadas y por lo tanto estaban preparados para recibir entrenamiento como paracaidistas, no tenían tampoco una idea muy clara de para que se estaba prestando en realidad. Fue uno de los nuevos Oficiales del No. 2 Commando, el Capitán Cleasby Thompson, el que se dirigió a ellos para decirles,


“Sois el No. 2 Commando y vais a ser entrenados como paracaidistas. Tendréis el privilegio de ser los primeros soldados del Ejército Británico a los que se les pida que salten desde un avión y que una vez en tierra con la ayuda de un paracaídas, se desplieguen sobre el terreno para luchar contra el enemigo detrás de sus propias líneas. Sois la vanguardia del Ejército Británico moderno y debéis sentiros orgullosos”
.

Los Oficiales, Suboficiales y Tropa que oyeron su discurso, se dieron cuenta en ese mismo momento de que no se habían equivocado cuando se habían presentado voluntarios para “un servicio especial de naturaleza peligrosa”.



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Capitán Cleasby Thompson del No. 2 Commando. Uno de los primeros paracaidistas en Ringway



En Alemania y en la Unión Soviética se habían hecho populares los clubes de paracaidismo civiles y las asociaciones civiles de planeadores, por lo que muchos jóvenes de esos países estaban familiarizados con ciertos conceptos que implicaban las fuerzas aerotransportadas. Pero en el Reino Unido no había ocurrido así. Y eso hizo que los soldados acuartelados en la Escuela de Paracaidismo de Ringway tuvieran que recibir parte de su instrucción de una fuente cuando menos excéntrica.

Harry Ward, antiguo Oficial de la RAF que se había reincorporado a filas para instruir a los pilotos de la RAF en el salto con paracaídas, fue enviado a Ringway para instruir a los futuros paracaidistas del Ejército Británico. Ward había completado más de 150 saltos en paracaídas trabajando en el Circo Aéreo de Sir Alan Cobham, donde era conocido como “El Hombre Pájaro de Yorkshire” y se había hecho famoso con sus saltos con un traje alado.



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Harry Ward en la época en que era "El Hombre Pájaro"



Con la llegada de Harry Ward el personal asignado a la Escuela de Paracaidismo de Ringway consistía en catorce Oficiales y Suboficiales de la RAF y nueve instructores del Cuerpo de Educación Física del Ejército, y entre todos ellos formaban un grupo que era a partes iguales entusiasta y ecléctico con personas que en la vida civil desempeñaban profesiones tan dispares como profesores de escuela, futbolista, boxeador, campeón de ciclismo ó bailarín de ballet, además del propio Ward como acróbata de circo.

El contingente de miembros de la RAF llevó a cabo la primera demostración de salto paracaidista el 13 de julio de 1940 y el siguiente 22 de julio los primeros miembros del No. 2 Commando recibieron su bautismo. Desgraciadamente, tres días después se producía la primera baja durante la instrucción al fallecer el Soldado Evans al no abrirse su paracaídas completamente y eso hizo que la instrucción se paralizase unos días mientras se investigaban las causas. Para no desaprovechar el tiempo y mientras se llevaba a cabo la investigación de la muerte de Evans para poder aumentar la seguridad en los próximos saltos, el resto de los hombres del No. 2 Commando fueron enviados a la montaña de Ben Nevis en Escocia, (la cima más alta del Reino Unido), donde se entrenarían junto con los Exploradores de Lovat en técnicas de guerra de guerrillas y supervivencia en montaña. A su regreso a Ringway en septiembre descubrieron que había cambiado mucho, y para bien.


Debido a la falta de aparatos útiles para el salto, los hombres del No. 2 Commando se entrenaban sobre todo en tierra utilizando una multitud de aparatos para simular los efectos de los aterrizajes después de un salto en paracaídas. Dos hangares de Ringway se habian transformado en gimnasios para paracaidistas e incluían varias réplicas de aeronaves desde las que tendrían que saltar en el futuro. De esta manera los hombres podrían instruirse de una manera ciertamente realista y menos peligrosa que saltando desde un avión real. Pero incluso estos aparatos no estaban exentos de riesgos. Para simular los efectos de un aterrizaje complicado los soldados del No. 2 Commando se solían instruir saltando con equipo y armamento desde un camión en marcha ó simulando el tirón del paracaídas en un aparato que llamaban “la horca” en el cual los soldados se ataban una cuerda a su arnés de salto y saltaban desde una plataforma.



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Plataforma con ruedas para entrenar las caídas tras el salto



Se encontraron también con que la Escuela había adquirido un dirigible desde el cual los paracaidistas podrían ir efectuando saltos de creciente dificultad y altura hasta poder enfrentarse a los saltos desde los Whitley, de los cuales debían completar un total de cinco para obtener su título de paracaidistas. Ante el primer salto que efectuaban desde el dirigible las sensaciones de algunos soldados eran bastante diferentes. El ascenso era bastante rápido hasta los 200 metros más o menos a los que efectuaban el salto y la sensación de inestabilidad tampoco ayudaba demasiado. Si era una ventaja la posición estática del dirigible, sin la corriente de aire de la puerta de salto de los Whitley y que permitía a los instructores guiar desde tierra, con la ayuda de un megáfono, el descenso de los paracaidistas. Los paracaídas funcionaban de modo automático enganchados a un cable estático dentro del dirigible, pero que hacía que los soldados cayeran “a plomo” unos 60 metros hasta que se desenganchaban del cable, lo cual tampoco era una sensación agradable. Pero una vez que el paracaídas se abría por completo y efectuado el descenso sin problemas, la mayoría de los soldados estaban dispuestos a hacer un segundo salto de manera casi inmediata.



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Entrenamiento de salto paracaidista desde el dirigible en Ringway



A finales de septiembre de 1940, 290 hombres del No. 2 Commando habían completado un total de 900 saltos con un coste en bajas de dos fallecidos, (incluido el Soldado Evans), y 13 heridos. La mayoría de los heridos eran debidos a malos aterrizajes o mala técnica de salto, lo que solía acarrear tobillos rotos u hombros dislocados. También se produjeron algunos casos de la temida “vela romana” que hacía que debido a un mal plegado del paracaídas, este no se abriera completamente y la velocidad de caída no era la adecuada. Esos casos llegaron a reducirse a menos de un 5% gracias a la buena disposición para la instrucción en el plegado de los paracaídas que demostraron las mujeres del Servicio Femenino de la Fuerza Aérea Auxiliar.



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Mujeres del Servicio Femenino de la Fuerza Aérea Auxiliar. Se puede observar el cartel que reza "Recuerda que la vida de un hombre depende de cada paracaídas que empaquetas"



En esa época los únicos aviones disponibles eran los bombarderos Whitley, que se transformaban en aviones de transporte abriendo un agujero en el fuselaje ó retirando la torreta artillada de la panza y permitiendo que los paracaidistas salieran por ella. Eran realmente angostos e incómodos y los paracaidistas, (un máximo de 8 ó 10), tenían que acercarse al agujero de salida casi de rodillas, con el consiguiente peligro debido a la mala postura de salto. En contraste con esto, los alemanes utilizaban el Junkers JU-52 que era totalmente adecuado para este tipo de operaciones. No fue hasta 1942 cuando la RAF adquirió varios C-47 Dakota, que era el avión indicado y deseado por las unidades paracaidistas. Con una capacidad de carga de 19 hombres, capaz de remolcar planeadores, y con una puerta adecuada para permitir el salto con garantías.



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La posición de los paracaidistas en los bombarderos Whitley, distaba mucho de ser cómoda



A finales de 1940 la Escuela cambia su denominación pasando a llamarse Establecimiento Central de Paracaidismo. El Comandante de Ala Sir Nigel Norman es designado como Director, incorporándose con él el Jefe de Escuadrón Harvey. El Establecimiento se divide entonces en una Escuela de Paracaidismo, comandada por el Jefe de Escuadrón Strange, y otra de Entrenamiento de Planeadores, al frente de la cual estaba el Jefe de Escuadrón Harvey. Para aquel entonces la improvisada organización de los primeros meses, con el ya ascendido Teniente Coronel Rock, se había convertido en una estricta y estudiada secuencia de rutinas y entrenamientos para instruir a las Fuerzas Aerotransportadas del Ejército Británico.



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Paracaidistas entrenando en Ringway con un tobogán. El entrenamiento en tierra se reveló esencial



Teniendo ya en mente el tipo de misiones que iban a llevarse a cabo, detrás de la línea del frente, contra un enemigo superior en número, mejor armado y con posibilidad de reabastecerse, se decidió que todos los voluntarios de las fuerzas paracaidistas debían pasar un curso de dos semanas durante el cual se les instruía en las diferentes formas de salto dependiendo de los aparatos utilizados, en la forma correcta de caer, en técnicas de orientación y movimiento en el terreno, en armamento y tiro haciendo especial hincapié en lograr una excelente puntería, así como un intenso entrenamiento físico y de marchas. Se exigía también un alto concepto de la autodisciplina y la autoconfianza, así como altas dosis de iniciativa.



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Paracaidistas del 6º Batallón Paracaidista de Gales durante una clase de educación física en Ringway.



Durante el curso todos los voluntarios debían completar dos saltos desde el dirigible y posteriormente 5 desde alguna de las aeronaves con las que contaba la Escuela. Si durante este periodo alguno de los voluntarios no se creía capacitado para servir en las unidades paracaidistas, podía renunciar sin mayor consecuencia que ser transferido a su unidad de origen. Pero si una vez superado el curso, y obtenidas las preciadas alas de paracaidista, alguien pensaba renunciar la consecuencia era enfrentarse a un Consejo de Guerra antes de ser devuelto a la unidad de origen.



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Paracaidistas durante los momentos previos a un salto de instrucción en Ringway



Para esa época ya se había renombrado al No. 2 Commando como 11º Batallón de Servicios Especiales Aerotransportado, (las siglas SAS no tienen nada que ver con la futura unidad que el Coronel David Stirling fundaría en el norte de África), contando en esa época con un total de 220 hombres repartidos en 22 secciones de 10 hombres cada una. De esos 10 hombres, dos eran pilotos de planeadores y el resto paracaidistas.

Seguían aun así alzándose voces contrarias a la creación de estas unidades paracaidistas, como la del Teniente General Sir Brian Horrocks, quien mantenía que la solicitud de voluntarios para este tipo de unidades, (los Commandos, el SOE, o las Fuerzas Aerotransportadas), iban en detrimento de las unidades tradicionales, ya que los Oficiales más capacitados y más dispuestos, se veían atraídos por las posibilidades de promoción en este tipo de unidades, además de un cierto aumento de la paga. Otros en cambio como el General de Brigada Richard Gale, que sería el primer Jefe de la 1ª Brigada Paracaidista, mantenían que el tipo de misiones que se iban a afrontar, con una exigencia física y moral muy superior a las convencionales, no podía llevarse a cabo de otra manera que no fuera con personal totalmente voluntario.


Al final, y cuando se empezó a dimensionar a gran escala el concepto de Fuerzas Paracaidistas y Aerotransportadas, se llegó a una solución “intermedia” que consistía en la conversión de Batallones de Infantería convencionales a Batallones de Infantería Paracaidista, dandoles la opción a aquellos que no desearan unirse a las fuerzas aerotransportadas ó a aquellos otros que no superasen los programas de entrenamiento, de poder ser transferidos a otras unidades y sustituidos por voluntarios de aquellas.


Meses después, el 10 de febrero de 1941, se daba por finalizado el entrenamiento para 38 paracaidistas del 11º Batallón de Servicios Especiales Aerotransportado, quienes llevarían a cabo la primera acción paracaidista en la historia del Ejército Británico. La Operación Colossus tenía como objetivo la voladura de un acueducto de agua potable en Calitri, en el sur de Italia. Dicha voladura fue un éxito, pero el resto de la Operación Colossus fracasó. Debido a errores de navegación, parte de los explosivos y un equipo de zapadores cayeron en una zona lejana y el resto de los paracaidistas fueron capturados poco después de la voladura. De ellos, un intérprete de italiano fue torturado y asesinado y un Oficial consiguió escapar. El resto pasaron el resto de la guerra como prisioneros. Pero la Operación Colossus supuso un espaldarazo para la moral de todo el 11º Batallón así como el impulso definitivo para la creación de las Fuerzas Paracaidistas y Aerotransportadas del Ejército Británico.



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Los hombres de 11º Batallón de Servicios Especiales Aéreos que saltaron sobre Calitri


4. Armamento y Equipo



Las Fuerzas Paracaidistas tenían como prenda distintiva la boina granate, al principio con el emblema del Cuerpo Aéreo del Ejército y más tarde con el del Regimiento Paracaidista que se mantiene en uso en la actualidad. Esta boina granate se asoció rápidamente con las unidades paracaidistas y es utilizada en la actualidad por multitud de países, (Italia, Holanda, EE.UU., Francia, Bélgica, Canadá...), como distintiva de sus unidades aerotransportadas. Se cuenta que el color de la boina, (considerado al principio como inadecuado ó incluso gafe por algunos Oficiales), fue una idea de la novelista Daphne Du Marier que era la esposa del General de División Frederick Browning, primer Jefe de la 1ª División Aerotransportada y posteriormente Jefe de las Fuerzas Aerotransportadas. Esta boina, a pesar de no ser exactamente roja, fue la que les proporcionó el sobrenombre por el que fueron conocidos posteriormente. Los “Diablos Rojos”, (Red Devils), fueron bautizados así por una unidad alemana que combatió contra ellos en la campaña del Norte de África, y que al reconocer sus boinas cuando se bajaban de un tren frente a un campo de prisioneros fueron “saludados” por estos como los “Rote Teufel”. En palabras del General Browning, “tales reconocimientos sólo se obtienen en la guerra, y sólo por las tropas más aguerridas”.



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El General Frederick Browning. Primer Jefe de las Fuerzas Aerotransportadas Británicas, posando con la boina granate distintiva de la unidad



Además llevaban sobre el uniforme las alas de paracaidista y el emblema distintivo de la unidad, Belerofonte sobre el caballo alado Pegaso. Este emblema también había sido idea del General Browning que se lo había encargado al Comandante Edward Seago. Este conocedor de la mitología griega le comentó de la idea de Belerofonte, que había matado al monstruo Quimera y domado al caballo alado Pegaso y el General Browning decidió que no había mejor representación de las Fuerzas Paracaidistas.

Durante las operaciones de combate los paracaidistas llevaban un casco especialmente diseñado para este tipo de cometidos en lugar del comúnmente utilizado casco Brodie. Este casco, con diferentes modelos y variaciones, estuvo en servicio en este tipo de unidades hasta la Guerra de las Malvinas.



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Paracaidista equipado con un fusil Lee-Einfield y el clásico casco paracaidista



Además, inicialmente, llevaban sobre el uniforme una guerrera de salto inspirada en la de los Fallschirmjägger alemanes. A partir de 1942 se empezó a sustituir por el modelo “Denison” que fue el primer uniforme de camuflaje en el Ejército Británico. En 1943 se diseñó una guerrera sin mangas para llevar sobre el “Denison” durante el salto. Como curiosidad, señalar que a pesar de las innovaciones con respecto al equipo de las Fuerzas Paracaidistas, la Oficina de Guerra decidió no dotar a los paracaidistas de paracaídas de reserva debido al alto coste, (unas 60 libras esterlinas de la época), que ello suponía y que además era considerado un despilfarro.

Con respecto al armamento, no se diseñó para ellos ningún tipo de armamento específico y fueron equipados con los modelos estándar de las unidades de infantería. Se entregaron fusiles de accionamiento por palanca del modelo Lee-Enfield del calibre .303, (algunos de ellos equipados con visores para los tiradores de élite de las Compañías), revólveres Webley del calibre .455 y Enfield del calibre .476, y pistolas M-1911 del calibre .45.



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Oficial paracaidista armado con una pistola semiautomática Colt 1911



Se entregaron también subfusiles Sten del calibre 9mm., en número mucho mayor que a otras unidades porque se consideró que eran mucho más prácticos a la hora del salto paracaidista. También se entregaron algunos subfusiles Thompson del calibre .45 y carabinas americanas del modelo M-1 Carbine del calibre .30.



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El subfusil Sten se demostró tremendamente práctico para este tipo de unidades debido a su reducido tamaño



Además, cada Pelotón al mando de un Suboficial contaba con una ametralladora ligera Bren del calibre .303, y cada Sección al mando de un Teniente contaba con un mortero de 50 mm.



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Paracaidista en un pozo de tirador con una ametralladora Bren



Para finalizar, cada Batallón al mando de un Teniente Coronel, contaba con cuatro ametralladoras Vickers del calibre .303 y ocho morteros de 76 mm.



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Paracaidistas con un mortero de 76 mm.




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Paracaidistas defendiendo una posición con una ametralladora Vickers.



A partir de 1943 se asignaron también a cada Batallón diez lanzagranadas antitanque del modelo PIAT con munición explosiva de 2,5 libras.



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Paracaidistas armados con un lazangranadas antitanque PIAT



5. La 1ª División Aerotransportada


5.1. Historia


La 1ª División Aerotransportada del Ejército Británico se crea a finales de 1941 y tiene como primer Jefe al General de División Frederick Browning.


El núcleo fundacional es el 11º Batallón de Servicios Especiales Aerotransportados, convertido ya en 1º Batallón Paracaidista, y a los Batallones Paracaidistas 2º y 3º que se habían creado a partir de voluntarios de otras unidades de infantería a los que se exigía una edad de entre 22 y 32 años, estar en situación de servicio activo y superar el curso de capacitación paracaidista en la Escuela de Ringway. Para evitar las quejas de los Comandantes de otras unidades sólo se permitió presentarse voluntario a uno de cada diez hombres por unidad. Estos tres Batallones juntos, constituirían la 1ª Brigada Paracaidista al mando del General de Brigada Richard Nelson Gale. El General de Brigada Gale fue sustituido a mediados de 1943, cuando fue nombrado Jefe de la 6ª División Aerotransportada, por el General de Brigada Gerald Lathbury.



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General Gerald Lathbury. Jefe de la 1ª Brigada Paracaidista



El 10 de octubre de 1941 se crea la segunda unidad que formará parte de la División. La 1ª Brigada de Desembarco Aéreo, al mando del General de Brigada George F. Hopkinson, mediante la conversión del 31ª Brigada Independiente de Infantería, que contaba con el 1º Batallón del Regimiento Fronterizo, con el 2º Batallón de Infantería Ligera de Oxford y Bucks, con el 2º Batallón del Regimiento de Staffordshire Sur, y con el 1º Batallón de los Fusileros Reales del Ulster. Se excluyó a aquellos hombres que no fueron considerados aptos para las unidades paracaidistas y se le sustituyó por voluntarios de otras unidades.



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General George F. Hopkinson. Jefe de la 1ª Brigada de Desembarco Aéreo



Con estas dos Brigadas Aerotransportadas, (una Paracaidista y la otra de Desembarco Aéreo), el General Browning pone en marcha la 1º División Aerotransportada a finales de 1941, no sin antes empezar a demandar a Churchill la creación de una 2ª Brigada Paracaidista. Dicha Brigada se crea en julio de 1942 al mando del General de Brigada Ernest Down. Para ello se le asigna el 4º Batallón Paracaidista que acababa de terminar el cuso en Ringway, y se le agregan dos batallones más el 5º Batallón Escocés de Paracaidistas, (procedente del 7º Regimiento Cameron Highlanders de la Reina), y el 6º Batallón Galés de Paracaidistas, (procedente del 10º Regimiento de Fusileros Reales Galeses).



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General Ernest "Eric" Down. Jefe de la 2ª Brigada Paracaidista



En noviembre de 1942 se conforma la 3ª Brigada Paracaidista al mando del General de Brigada Sir Alexander Stanier Bart. La 3º Brigada Paracaidista estaría formada por el 7º Batallón Paracaidista, (procedente del 10º Regimiento de Infantería Ligera de Somerset), el 8º Batallón Paracaidista, (procedente del 13º Regimiento Real de Warwickshire), y el 9º Batallón Paracaidista, (procedente del 10º Regimiento de Essex).

En Abril de 1943, y ya constituido el Teniente General Browning como Comandante en Jefe de las Fuerzas Aerotransportadas Británicas, el recién ascendido General de División Hopkinson se hace con el Mando de la 1ª División quedando la 1ª Brigada de Desembarco Aéreo al mando del General de Brigada Philip Hicks.



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El General de Brigada Philip Hicks, quedó al mando de la 1ª Brigada Paracaidista cuando el General Hopkinson fue nombrado Jefe de la 1ª División Aerotransportada



A finales de ese año se despliega a la 1ª División Aerotransportada en Túnez para su intervención en el Teatro de Operaciones del Mediterráneo. La 3ª Brigada Paracaidista y los Batallones de Desembarco Aéreo del Ulster y de Oxford y Bucks, se quedan en Inglaterra como unidades de reserva y para formar el núcleo de lo que más tarde será la 6ª División Aerotransportada, a la que se unirá el 1º Batallón Paracaidista de Canadá en Agosto de 1943. A su llegada a Túnez, la 1ª División es reforzada por la 4ª Brigada Paracaidista, al mando del General de Brigada John Hackett, que se había formado en Oriente Medio durante 1942. Tenía como núcleo fundamental el 156º Batallón Paracaidista, (anteriormente el 151º Batallón de Infantería de la India), y los Batallones Paracaidistas 10º y 11º, (procedentes ambos del Regimiento Real de Sussex en Kibrit, Egipto).



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El General de Brigada John Hackett. Jefe de la 4ª Brigada Paracaidista



Durante el despliegue en el Mediterráneo, la 1ª División Aerotransportada toma parte en varias operaciones en Sicilia y en un asalto anfibio en la localidad de Taranto, en Italia. Es allí en Italia cuando se vuelve a producir un relevo en el Mando de la 1ª División Aerotransportada, al morir de las heridas recibidas en combate el General Hopkins que es sustituido por el General Ernest Down, por lo que la 2ª Brigada Paracaidista queda al mando del General de Brigada Charles Pritchard. La 1ª División Aerotransportada regresa a Inglaterra en Diciembre de 1943, dejando a la 2ª Brigada Paracaidista como Unidad Independiente.

Al poco tiempo del regreso a Inglaterra, el General de División Ernest Down es destinado a la India para poner en marcha la 44ª División Aerotransportada de la India y es sustituido por el General de División Roy Urquart proveniente de la 231ª Brigada de Infantería que había luchado junto con la 1ª División Aerotransportada en el Norte de África. Aunque la 1ª División Aerotransportada no estuvo directamente implicada en la Operación Overlord, si que se había previsto su participación en un “plan de contingencia”, (la Operación Wasteage), que preveía la posibilidad de lanzar a la 1ª División Aerotransportada sobre alguna de las 5 playas principales de Normandía, (Gold, Sword, Juno, Omaha ó Utah), en caso de que produjese un “atasco” en alguna de ellas durante los desembarcos del 6 de Junio de 1944.



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El General de División Roy Urquart fue el designado para sustituir al General Ernest Down, destinado a la India



Entre Junio y Septiembre de 1944 se proyectaron numerosas operaciones para lanzar a la 1ª División Aerotransportada sobre Francia, desde la Operación Reinforcement para apoyar a la 82ª División Aerotransportada de los EE.UU. en St. Saveur-le-Vicomte, a la Operación Boxer para tomar Boulogne y las rampas de lanzamiento de las bombas V-1 de los alemanes, sin que ninguna de ellas consiguiera el aval de los Estados Mayores. En Septiembre de 1944, la 1ª División Aerotransportada recibe el refuerzo de la 1ª Brigada Paracaidista Polaca al mando del General de Brigada Stanislaw Sosabowski, para afrontar la Operación Market-Garden en Holanda durante la cual debían ocupar y mantener una serie de puentes clave sobre el Río Rhin hasta ser relevados o reforzados por la Brigada Paracaidista Polaca del General Sosabowski ó por el XXX Cuerpo de Ejército del General Horrocks. Los hombres de la 1ª División Aerotransportada combatieron en Arnhem durante nueve días, sin que pudieran recibir los esperados refuerzos. Perdieron unos 8000 hombres, y no volvieron a entrar en combate.



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El General de Brigada Stanislaw Sosabowski, al frente de la 1ª Brigada Polaca, debía reforzar a las tropas del General Urquart en Arnhem



En Mayo de 1945 la 1ª División Aerotransportada vuelve a ser desplegada, esta vez en Noruega y para desarmar y repatriar a la fuerza de ocupación alemana en aquel país. Entre el 9 y el 11 de Mayo de 1945 la 1ª División Aerotransportada salta sobre las cercanías de Oslo y Stavanger, con la única pérdida de un planeador que se estrelló durante el aterrizaje. Se encontraron con poca resistencia por parte de los alemanes, y sus cometidos se centraron en el desarme y control de las fuerzas alemanas que se rendían, en la detención de los presuntos criminales de guerra, el cuidado de prisioneros de guerra aliados liberados, la limpieza de campos de minas, y la preparación del regreso del Rey Haakon a Noruega. Además se investigó lo que había ocurrido durante la Operación Freshman. El 26 de agosto la 1ª División Aerotransportada del Ejército Británico regresa a Inlgaterra y es disuelta.


5.2. Orden de Batalla. 1ª División Aerotransportada



1ª Brigada Paracaidista



  • 1º Batallón Paracaidista
  • 2º Batallón Paracaidista
  • 3º Batallón Paracaidista
  • 1ª Batería Ligera Antitanque de Desembarco Aéreo de la Artillería Real
  • 1º Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de los Ingenieros Reales
  • 16º Grupo Paracaidista de Ambulancias de Campaña del Real Cuerpo Médico del Ejército

1ª Brigada de Desembarco Aéreo



  • 1º Batallón de Infantería del Regimiento Fronterizo
  • 2º Batallón de Infantería Ligera de Oxford y Bucks
  • 2º Batallón del Regimiento de Staffordshire Sur
  • 1º Batallón de los Fusileros Reales del Ulster
  • 181º Grupo Paracaidista de Ambulancias de Campaña del Real Cuerpo Médico del Ejército

2ª Brigada Paracaidista



  • 4º Batallón Paracaidista
  • 5º Batallón Escocés de Paracaidistas
  • 6º Batallón Galés de Paracaidistas
  • 300ª Batería Ligera Antitanque de Desembarco Aéreo de la Artillería Real
  • 2º Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de los Ingenieros Reales
  • 127º Grupo Paracaidista de Ambulancias de Campaña del Real Cuerpo Médico del Ejército

4ª Brigada Paracaidista



  • 156º Batallón Paracaidista
  • 10º Batallón Paracaidista
  • 11º Batallón Paracadista
  • 2ª Batería Ligera Antitanque de Desembarco Aéreo de la Artillería Real
  • 4º Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de los Ingenieros Reales
  • 133º Grupo Paracaidista de Ambulancias de Campaña del Real Cuerpo Médico del Ejército

Núcleo de Tropas Divisionario



  • Cuartel General Divisionario y Escuadrón de Señaladores Paracaidistas
  • 1º Grupo de Observación Avanzada de la Artillería Real
  • 1º Regimiento de Desembarco Aéreo de Artillería Ligera de la Artillería Real
  • 1º Escuadrón de Reconocimiento Paracaidista
  • 21ª Compañía Independiente de Señaladores Paracaidistas
  • 9º Compañía Paracaidista de Ingenieros de Campaña de los Ingenieros Reales
  • 261ª Compañía Paracaidista de Ingenieros de Campaña de los Ingenieros Reales
  • 250ª Compañía Paracaidista Ligera del Cuerpo de Servicios del Ejército
  • Destacamento de Ingenieros Electromecánicos de los Ingenieros Reales
  • 89ª Sección de Seguridad de Campaña del Cuerpo de Inteligencia

6. La 6ª División Aerotransportada



6.1. Historia



La 6ª División Aerotransportada del Ejército Británico se el 23 de abril de 1943 tras la autorización de la Oficina de Guerra, teniendo como primer Jefe al General de División Richard Nelson Gale, y en base a la ya existente 3ª Brigada Paracaidista transferida desde la 1ª División Aerotransportada y a los Batallones de Desembarco Aéreo del Ulster y de Oxford y Bucks, que procedían de la 1ª Brigada de Desembarco Aéreo.



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General de División Richard Gale. Jefe de la 6ª División Aerotransportada



En Mayo de 1943 el General de Brigada Hugh Kindersley es designado como Jefe de la 6ª Brigada de Desembarco Aéreo, que integraran los dos Batallones antes mencionados y el recién incorporado 12º Batallón de Infantería del Regimiento Devonshire.



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El General de Brigada Kindersley, a la derecha, junto con el General Gale y el General Montgomery. Jefe de la 6ª Brigada de Desembarco Aéreo



Así mismo el 1 de julio de 1943 se crea la 5ª Brigada Paracaidista en base a la 72ª Brigada de Infantería Independiente bajo el mando del General de Brigada Nigel Poett. La 5ª Brigada Paracaidista estaría integrada por el 7º Batallón Paracaidista, procedente de la 3ª Brigada Paracaidista y por los 12º y 13º Batallones Paracaidistas, procedentes respectivamente de los Regimientos de Yorkshire y de Lancashire. También y para suplir al 7º Batallón, se incorpora a la 3ª Brigada Paracaidista el 1º Batallón Paracaidista de Canadá.



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General de Brigada Nigel Poett. Jefe de la 5ª Brigada Paracaidista



La instrucción de la 6ª División Aerotransportada se desarrollan entre Julio y Diciembre de 1943, y culminan en Abril de 1944 con el Ejercicio Mush en combinación con la 1ª División Aerotransportada y que se desarrolló en los Condados de Gloucestershire, Oxfordshire y Wiltshire, y que fue la preparación última para la intervención de la 6ª División Aerotransportada durante la Operación Overlord.

En las primeras horas del 6 de junio de 1944 seis bombarderos Halifax remolcando planeadores Horsa cruzaron la costa francesa hacia la franja de tierra que separa el Canal de Caen y el Río Orne para capturar intactos los puentes sobre el río. Al amanecer todos los objetivos asignados a la División habían sido conseguidos y asegurados, aunque el 7º Batallón Paracaidista estaba resistiendo los ataques de la 21ª División Panzer en la orilla oeste del Canal de Caen. Horas más tarde, eran relevados por la 1ª Brigada de Commandos al mando del General Lord Lovat en el conocido ya como Puente Pegaso. El 13º Batallón Paracaidista tomó la localidad de Ranville defendida por elementos de la 711ª División de Infantería alemana, y que a la postre fue la primera ciudad liberada por los aliados después de los desembarcos en Normandía.



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Reunión previa de los hombres de la 6ª División Aerotransportada previa a la toma del Puente Pegaso.



El 10 de junio de 1944, una fuerza importante de unidades alemanas se reunió cerca de la localidad de Breville y atacó al 13º Batallón Paracaidista. Estos consiguieron repeler el ataque casi en sus propias líneas con el apoyo de fuego de las ametralladoras Vickers del 7º Batallón Paracaidista. La Compañía C comenzó entonces un contraataque que consiguió hacer que los alemanes se retirasen. Los alemanes habían perdido 400 hombres y otros 100 habían sido capturados. El General Gale decidió entonces perseguir a los alemanes hacia los bosques de Le Mariquet donde se ocultaban tropas del 857º Regimiento de Granaderos. Los hombres del 7º Batallón Paracaidista, apoyados por tanques Sherman del Escuadrón B del 13º Regimiento de Húsares, se adentraron en el bosque. La acción terminó durante la tarde con la captura de otros 100 prisioneros de guerra alemanes, que además perdieron a otros 20 hombres. Los Paracaidistas del 7º Batallón sufrieron 10 heridos aunque la peor parte se la llevaron los Húsares que perdieron 7 tanques, además de sufrir 15 bajas entre muertos y heridos.

Al mismo tiempo la 3ª Brigada Paracaidista estaba tomando parte en la Batalla de Breville, que era la única posición elevada que mantenían los alemanes y que podía causar problemas al avance de los británicos. Como el día 12 de junio la posición de Breville seguía en manos de los alemanes, el General Gale decidió llevar a cabo el ataque definitivo con sus últimas reservas. 350 hombres del 12º Batallón Paracaidista, una Compañía de Señaladores, una Compañía del 12º Regimiento de Devonshire, y un Escuadrón de tanques Sherman del 13º de Húsares. El ataque contaría con el apoyo de fuego de 5 Regimientos de Artillería, y comenzaría sobre las 22:00 horas. A las pocas horas el pueblo había sido tomado definitivamente pero con un coste ciertamente importante. 141 hombres de 12º Batallón Paracaidista fueron baja entre muertos y heridos, otros 35 del Regimiento Devonshire murieron en el ataque y se perdieron tres tanques Sherman de los Húsares. Además se produjeron algunas bajas propias por un error en el fuego de la Artillería, como el Teniente Coronel Johnny Johnson, Jefe del 12º Batallón Paracaidista, que murió por uno de los impactos erróneos y los Generales Hugh Kindersley, Jefe de la 6ª Brigada de Desembarco Aéreo, y Lord Lovat, Jefe de la 1ª Brigada de Commandos. El General Edwin Flavell sustituyó al General Kindersley al frente de la 6ª Brigada de Desembarco Aéreo. El día 13 de junio la 3ª y la 5ª Brigada Paracaidista son relavadas por la 51ª División de Infantería Highland y por la 4ª Brigada de Servicios Especiales y retiradas de la línea del frente para reabastecerse y descansar.



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El General de Brigada Edwin Flavell sustituyó al General Kindersley, herido en Breville, al frente de la 6ª Brigada



El 7 de Agosto de 1944 la 6ª División de Infantería recibe la orden de pasar de nuevo a la ofensiva en el marco del avance aliado hacia el Río Sena. El día 17 de Agosto los alemanes comienzan la retirada y la 3ª Brigada Paracaidista comienza el ataque a las 03:00, cruzando el Río Dives y alcanzando las afueras de Goustranville. Son relevados a la cabeza del ataque por la 5ª Brigada Paracaidista tomando el pueblo de Pulot-en-Auge. La 3ª Brigada Paracaidista avanza hacia Pont-Le-Eveque y cruza el Río Touques. El día 24 de agosto la 3ª y la 5ª Brigada Paracaidista consiguen llegar hasta Bourg sin oposición y tomar la ciudad. Allí son reforzados por la 1ª Brigada de Servicios Especiales, quienes se hacen cargo de la cabeza del avance. El 26 de Agosto la 6ª División Aerotransportada recibe el apoyo de la Brigada de Infantería Motorizada Holandesa, que junto con el 6º Regimiento Aerotransportado de Reconocimiento, tenían el objetivo de proveer la necesaria movilidad y velocidad al ataque. Pero a pesar de los esfuerzos llegaron al Puente sobre el Río Sena veinte minutos después de que los alemanes lo volasen en su retirada.

9 días de combates después, la 6º División Aerotransportada había avanzado 72 kilómetros, (a pesar de no haber contado con el equipo adecuado), habían capturado y asegurado 1000 kilómetros cuadrados de terreno, causado 267 bajas al enemigo y capturado a más de 1000 prisioneros. Desde los desembarcos del 6 de junio, la 6ª División Aerotransportada había perdido 4457 hombres, (821 muertos, 2709 heridos y 927 desaparecidos). A principios de septiembre de 1944, volvieron a embarcar hacia Inglaterra.


Una vez en Inglaterra la 6ª División comenzó un programa de reclutamiento y entrenamiento, concentrándose en el combate en población y finalizando con el Ejercicio Eve, un asalto sobre el Río Tamesis, que muchos entendían una simulación del Río Rhin. En esa época se crea el I Cuerpo de Ejército Aéreo, al frente del cual se sitúa al General Gale, quedando la 6ª División Aerotransportada bajo mando del General de División Eric Bols.



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El General de División Eric Bols sustityó al General Gale al frente de la 6ª División Aerotransportada



En diciembre de 1944 la 6ª División recibe la orden de desplegarse en Bélgica, trasladados por mar, para constituirse como elemento defensivo contra el avance del ataque alemán en las Ardenas, ocupando posiciones en la línea defensiva entre las ciudades de Dinant y Namur. La 3ª Brigada Paracaidista ocuparía el flanco izquierdo, la 5ª Brigada Paracaidista el flanco derecho y la 6ª Brigada de Desembarco Aéreo se mantendría en posiciones de reserva.

La 5ª Brigada Paracaidista se desplegó en las cercanías de la localidad de Rochefort, donde el día 3 de enero comienza a entablar combates con unidades alemanas para llevar a cabo el asalto de la localidad de Bure. Comienzan a recibir fuego de artillería y de morteros de las tropas alemanas. La Compañía A del 13º Batallón Paracaidista inicia el asalto al pueblo, mientras que la Compañía B se dirige hacia las posiciones elevadas para neutralizar el fuego de la artillería alemana. Enfrentándose con tropas de infantería apoyadas por fuego artillero y por tanques, la Compañía B sólo cuenta con 21 hombres “efectivos” cuando consigue asegurar las colinas junto a Bure al finalizar el día. La Compañía A consigue asegurar la mitad del pueblo y es reforzada por la Compañía C. Durante el día siguiente se suceden hasta quince contraataques alemanes para intentar tomar completamente el pueblo de Bure, que son rechazados por los hombres del 13º Batallón Paracaidista reforzados por la Compañía C del 2º Batallón de Desembarco Aéreo de Oxford y Bucks y al final del día consiguen asegurar todo el pueblo.


Al mismo tiempo, el 7º Batallón Paracaidista toma el pueblo de Wavreille. En los días siguientes la División y hasta finales de 1945 los alemanes sufren varios contraataques forzando su retirada y permitiendo el avance de la 6ª División Aerotransportada hacia Holanda, desplegándose en el área del Río Maas, entre Venlo y Roermond. Llevaron a cabo patrullas a ambos lados del río, entablando combates esporádicos contra tropas de la 7ª División Paracaidista “Fallschirmjäger”. A principios de Febrero la División volvió a Inglaterra para preparar la ofensiva sobre Alemania y el cruce del Rhin.


El 24 de marzo de 1945, y en conjunto con la 17ª División Aerotransportada estadounidense, los hombres de la 6ª División Aerotransportada comienzan a descender sobre seis zonas de lanzamiento en el área cercana a la localidad de Hamminkeln, con la misión de asegurar la ciudad, tomar las zonas altas cercanas a Bergen, y los puentes sobre el Río Ijssel. La 5ª Brigada Paracaidista sería la encargada de saltar más al norte y de tomar la línea férrea de Wesel. Como descendieron en la segunda oleada, la artillería antiaérea alemana ya estaba esperándoles y tuvieron que realizar su descenso entre un intenso fuego, sufriendo el 7º Batallón Paracaidista algunas bajas por la metralla de los cañones antiaéreos. Fue el 7º Batallón Paracaidista el encargado de asegurar la zona de lanzamiento mientras que los hombres del 12º y 13º Batallón Paracaidista se dirigían hacia los objetivos principales. A las 15:00 ya habían asegurado sus objetivos a pesar de una fuerte oposición por parte de las tropas alemanas, que les costó unas 700 bajas. Al final del día la 6ª División Aerotransportada había sufrido 347 muertos y 731 heridos. Aquella noche se les ordenó que el día 26 debían ponerse de nuevo en marcha para dirigirse hacia el este después de ser relevados por efectivos de la 52ª Lowland División de Infantería.


El 27 de marzo la 5ª Brigada Paracaidista lideraba el avance de la 6ª División Aerotransportada, tomando las ciudades de Brünen, Erle, cruzando el Canal de Dortmund-Ems, el Río Weser, capturando los puentes de las localidades de Bordenau y Neustadt, y tomando parte en la Batalla del Aeródromo de Wunstorf. De esa manera, el 7 de abril de 1945, la 6ª División Aerotransportada recibió la noticia de que era la unidad del 21º Grupo de Ejércitos, comandado por el General Montgomery, que más se había adentrado en territorio alemán. Siguieron con su avance cruzando el Río Elba y dirigiéndose a la localidad de Wismar en el Mar Báltico, dónde quedó desplegado el 13º Batallón Paracaidista mientras que el resto de la 5ª Brigada Paracaidista se dirigían hacia Dinamarca para la liberación de Copenhague el 5 de mayo de 1945. Allí se mantuvieron hasta que fueron relevados por la 1ª Brigada Paracaidista llegada desde Inglaterra.


Los planes para la 5ª Brigada Paracaidista eran ser desplegados en el Teatro de Operaciones del Pacífico para luchar contra los japoneses junto con la 44ª División Aerotransportada de la India, llegando a la India en Julio de 1945. Pero la rendición del Ejército Imperial de Japón cambió los planes, y la 5ª Brigada Paracaidista fue desplegada primero en Malasia y luego en Java para apoyar en la desmovilización de los grupos irregulares que habían apoyado a las tropas japonesas.


6.2. Orden de Batalla. 6ª División Aerotransportada


3ª Brigada Paracaidista



  • 8º Batallón Paracaidista
  • 9º Batallón Paracaidista
  • 1º Batallón Paracaidista de Canadá
  • 3ª Batería de Artillería de Desembarco Aéreo de la Artillería Real
  • 3º Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de los Ingenieros Reales
  • 224º Grupo Paracaidista de Ambulancias de Campaña del Real Cuerpo Médico del Ejército

5ª Brigada Paracaidista



  • 7º Batallón Paracaidista
  • 12º Batallón Paracaidista
  • 13º Batallón Paracaidista
  • 4ª Batería de Artillería de Desembarco Aéreo de la Artillería Real
  • 591º Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de los Ingenieros Reales
  • 225º Grupo Paracaidista de Ambulancias de Campaña del Real Cuerpo Médico del Ejército

6ª Brigada de Desembarco Aéreo



  • 2º Batallón de Desembarco Aéreo de Oxford y Bucks
  • 1º Batallón de Desembarco Aéreo del Ulster
  • 12º Batallón de Desembarco Aéreo de Devonshire
  • 53º Regimiento de Artillería de Desembarco Aéreo de la Reseva
  • 249ª Compañía de Ingenieros de Campaña de los Ingenieros Reales
  • 195º Grupo Paracaidista de Ambulancias de Campaña del Real Cuerpo Médico del Ejército

Núcleo de Tropas Divisionarias



  • Unidad del Cuartel General y 6º Regimiento Aerotransportado de Señaladores del Real Cuerpo de Señaladores
  • 22ª Compañía Independiente de Señaladores
  • 6º Regimiento Aerotransportado de Reconocimiento
  • 2º Regimiento de Artillería Ligera de Desembarco Aéreo de la Artillería Real
  • 2º Regimiento de Artillería Antiaérea de Desembarco Aéreo de la Artillería Real
  • 9º Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de los Ingenieros Reales
  • 286º Escuadrón de Ingenieros de Campaña de los Ingenieros Reales

7. La 44ª División Aerotransportada de la India



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Emblema de la 44ª División Aerotransportada de la India


7.1. Historia



La 44ª División Aerotransportada de la India, se creó el 15 de abril 1944 bajo el mando del General de División Ernest Down y en base a la 50ª Brigada Paracaidista de la India que había sido creada en 1941, y que ya había perdido al 151º Batallón Paracaidista en beneficio de la 4ª Brigada Paracaidista de la 1ª División Aerotransportada. La 44ª División Aerotransportada fue creada exprofeso con la urgencia de frenar a las tropas del Ejército Imperial de Japón durante la Ofensiva U-Go y las Batallas de Kohima e Imphal.



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General de División Ernest Down. Jefe de la 44ª División Aerotransportada de la India



Para adecuarse a los estándares del resto de Divisiones Aerotransportadas, (dos Batallones Paracaidistas y unos de Desembarco Aéreo), la 44ª División Aerotransportada fue reforzada con las dos Brigadas de Infantería provenientes de la Operación Chindit, pasando a denominarse 14ª Brigada de Desembarco Aéreo y 77ª Brigada Paracaidista. En plena reorganización de fuerzas y con la incorporación de los Batallones 15º, (procedente del Regimiento de Rey de Liverpool), y 16º, (procedente del Regimiento de Stafordshire), como Batallones Paracaidistas, procedentes de los Chindits y que ya tenían instrucción con planeadores, la 44ª División fue desplegada para el desembarco en Rangún en el marco de la Operación Drácula.

Los Batallones Paracaidistas Gurkha fueron lanzados en la retaguardia de los japoneses y facilitaron el avance del resto de unidades. Para cuando llegaron a la guarnición principal de Rangún, los japoneses se habían retirado varios días antes. Con posterioridad a la Batalla de Punta Elefante, las unidades de la 44ª División Aerotransportada de la India fue desplegada en Malasia y Singapur para colaborar en el desmantelamiento de multitud de campos de prisioneros y en el cuidado de esos ex prisioneros de guerra.


Con la independencia de la india en 1947 la 44ª División Aerotransportada de la India fue disuelta y sus componentes se integraron en el Regimiento Paracaidista de la India.


7.2. Orden de Batalla. 44ª División Aerotransportada de la India


50ª Brigada Paracaidista



  • 152º Batallón Paracaidista Indio
  • 153º Batallón Paracaidista Gurkha
  • 154º Batallón Paracaidista Gurkha
  • 16º Batallón Paracaidista de Staffordshire

77ª Brigada Paracaidista



  • 15º Batallón Paracaidista del Rey
  • 2º Batallón Paracaidista Indio
  • 4º Batallón Paracaidista Gurkha

14ª Brigada de Desembarco Aéreo



  • 2º Batallón de Desembarco Aéreo Black Watch
  • 4º Batallón de Desembarco Aéreo de Fusileros de Rajputana
  • 6º Batallón de Desembarco Aéreo del Punjab

Núcleo de Tropas Divisionario



  • 123º Regimiento Ligero Aerotransportado de la Artillería Real
  • 159º Regimiento de Artillería de Campaña de la Artillería Real
  • 23º Regimiento de Artillería Ligera Antiaérea y Antitanque de la Artillería Real
    • 411º Escuadrón de Zapadores Paracaidistas de Bombay de los Ingenieros de la India

8. El Regimiento de Pilotos de Planeadores



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Distintivo del Regimiento de Pilotos de Planeadores



El Regimiento de Pilotos de Planeadores se crea cuando el 9 de septiembre de 1940, el Secretario de Estado del Aire, Sir Archibald Sinclair, le comunica a Winston Churchill la necesidad de contar con una de fuerza de apoyo de planeadores para las operaciones paracaidistas. Su idea era contar con 2700 soldados y 360 pilotos para la primavera de 1941.

Bajo el mando del Jefe de Escuadrón H.E. Harvey, se crea en la Escuela Central de Paracaidismo de Ringway un Escuadrón de Entrenamiento de Planeadores. Los primeros ensayos se llevan a cabo con aeronaves tipo Swallow a las que les habían quitado las hélices. El 26 de septiembre de 1940 el Duque de Kent es invitado a presenciar una demostración con dos planeadores remolcados.


En octubre se escoge a 66 hombres del No. 2 Commando, con experiencia previa de vuelo, para que se integren en el Ala de Entrenamiento de Pilotos de Ringway. Pero unos meses más tarde se produce un hecho que precipita la formación del Regimiento de Pilotos de Planeadores, cuando paracaidistas alemanes toman la isla de Creta con la ayuda de una fuerza de planeadores. Churchill reclama una acción inmediata y se decide que el Ejército Británico será el encargado de reclutar a sus propios pilotos, entrenados bajo supervisión de la RAF, y la creación por lo tanto de un Cuerpo Aéreo del Ejército, que estaría compuesto por el Regimiento de Paracaidistas y el de Pilotos de Planeadores.


El reclutamiento de los futuros pilotos de planeadores comienza a finales de 1941, solicitando a todos los hombres de cualquier Regimiento o Cuerpo del Ejército Británico, (excepto a los adscritos a la Guardia Real), a que presenten sus solicitudes para recibir entrenamiento como pilotos de planeadores. Se solicitaban hombres medicamente aptos que quisieran ser transferidos para recibir entrenamiento de pilotos de planeadores. De entre los que se presentaron, la mayoría de ellos ya habían intentado, sin éxito, ser pilotos de la RAF, aunque también había hombres veteranos de la Fuerza de Servicio Expedicionaria y otros del Servicio de Defensa Interior. Se instó también a los Comandantes de todas las Unidades a que remitiesen todas las solicitudes a las Juntas de Evaluación Conjuntas del Ejército y la RAF.



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El Teniente John Cox fue uno de tantos jóvenes que se presentó voluntario para el Regimiento de Pilotos de Planeadores



Todos los candidatos considerados aptos fueron enviados durante seis semanas al Centro de Reclutamiento de Planeadores de Tilshead, donde los instructores podrían, en cualquier momento, devolverles a las unidades de origen. Aquellos que superaron el periodo en Tilshead, fueron enviados durante doce semanas a una de las cuatro Escuelas de Entrenamiento Elemental de Vuelo, en Derby, High Wycombe, Clyffe Pypard y Shellingford, obteniendo el Título de Piloto de Aeronaves Ligeras.



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Pilotos de planeadores durante los entrenamientos



De ahí, pasaban a una de las cinco Escuelas de Entrenamiento de Planeadores, para otro curso de piloto de 12 semanas que les cualificaba para el planeador Hotspur y más tarde a otra Escuela de Planeadores Pesados, en la que tras un curso de 6 semanas obtenían la capacitación para los planeadores Horsa. 28 semanas después de su selección, podían considerarse Pilotos de Planeadores y llevar las alas de piloto con el león dorado.



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Disitintivo de Piloto de Planeadores



Pero lejos de acabar el entrenamiento, debían regresar a Ringway para completar los saltos del curso de paracaidista, además de recibir instrucción avanzada en armamento y en combate cuerpo a cuerpo. Se esperaba que los Pilotos de Planeadores pudieran ocupar cualquier rol en el campo de batalla, una vez aterrizados sus planeadores, y que se incorporasen a los diferentes Cuarteles Generales de las Unidades.



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Piloto de un planeador, (se puede observar el emblema de la boina), avanzando con las tropas de desembarco aéreo


9. Operaciones Destacadas



Operación “Colossus”: La primera operación aerotransportada llevada a cabo por el Ejército Británico en 1941. 38 hombres del recién creado 11º Batallón del Servicio Aéreo Especial, saltaron sobre la localidad de Calitri en Italia para destruir un acueducto de agua potable que abastecía a varias ciudades de la comarca. Se saldó con la destrucción total del objetivo, pero de los 38 hombres que tomaron parte en la operación 35 fueron capturados, uno murió y otro resultó herido. Solo el Teniente Anthony Deane-Drummond, (que se retiró como General de División), consiguió escapar y reincorporarse a la 1ª División Aerotransportada.



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El Teniente Drummond, (en la foto ya General), fue el único que consiguió regresar de la Operación "Colossus"



Operación “Biting”: El Raid de Bruneval. Llevado a cabo la noche del 27 de febrero de 1942, tenía como objetivo llevar a cabo un “golpe de mano” contra una estación de radar en el norte de Francia, en la localidad de Bruneval, para poder obtener información sobre los avances de los alemanes en los sistemas de detección por radar y así poder desarrollar las contramedidas necesarias.

Operación “Freshman”: Operación con planeadores que tenía como objetivo la destrucción de la planta química de Norsk Hydro en Vemorsk, en la comarca del Telemark en Noviembre de 1942. Uno de los planeadores se estrelló resultando ocho muertos, cuatro heridos y cinco ilesos, y el otro corrió incluso peor suerte estrellándose tanto el planeador como el avión que lo remolcaba, también con resultado de muertos y heridos. Todos los supervivientes fueron capturados y ejecutados poco después en aplicación de la Orden Commando de Hitler.


Operación “Landbroke”: Operación de desembarco aéreo previa a la Operación “Husky” para la invasión aliada de Sicilia en julio de 1943. Llevada a cabo por la 1ª Brigada de Desembarco Aéreo del General Hicks, con una fuerza de 136 planeadores, tenía como objetivo establecer la cabeza de la invasión en las cercanías de Siracusa, asegurar el puente de Ponte Grande y finalmente tomar la ciudad en sí misma como preludio a la invasión a gran escala de Sicilia.


Operación “Slapstick”: Operación de desembarco marítimo en el Puerto de Taranto en Italia. Llevada a cabo por los hombres de la 1ª y la 4ª Brigada Paracaidista, entre el 9 y el 27 de septiembre de 1943, supuso un avance de la 1ª División Aerotransportada de más de 200 kilómetros hacia el interior de Italia y la toma de ciudades como Brindisi, Bari ó Foggia. Durante esta operación falleció a causa de una ráfaga de ametralladora el General Jefe de la División George F. Hopkinson, que sería sustituido por el General Ernest Down.


Batalla de Arnhem. Operación “Market Garden”: Librada entre los días 17 y 26 de Septiembre de 1944 en el marco de la Operación “Market Garden”, en las ciudades de Arnhem, Oosterbeek, Wolfheze y Driel. Supuso la pérdida de más de 8000 hombres de la 1ª División Aerotransportada y prácticamente el final operativo de la División en la Segunda Guerra Mundial.



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La 1ª División Aerotransportada perdió cerca de 8000 hombres durante la Batalla de Arnhem



Operación “Deadstick”, Operación “Tonga” y Operación “Mallard”: Llevadas a cabo en las horas previas de la Operación “Overlord” y la invasión aliada en Normandía, por parte de efectivos de la 6ª División Aerotransportada. “Deadstick” tenía como objetivo tomar los puentes sobre el Canal de Caen, (Pegasus), y sobre el Canal del Río Orne, (Horsa), “Tonga” aseguraría el flanco oriental de la invasión y destruiría la Batería de Artillería de Merville para evitar el bombardeo de la Playa Sword, y “Mallard” supuso el primer desembarco aéreo de tanques “Tetrach”.



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Desembarco de un tanque Tetrach desde un planeador



Operación “Varsity”: La mayor operación aerotransportada de la historia en un solo día, el 24 de Marzo de 1945, y con un solo objetivo. Los hombres de la 6ª División Aerotransportada se lanzaron junto con otros 16000 hombres en una operación para cruzar el Río Rhin y entrar por el norte de Alemania., tomando la ciudad de Hamminkeln.



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Los hombres de la 6ª División Aerotransportada en la localidad de Hamminkeln.



Batalla de Punta Elefante.Operación “Drácula": Asalto paracaidista a las posiciones del Ejército Imperial de Japón en Rangún durante la invasión de Birmania. Llevada a cabo por los hombres de la 44ª División Aerotransportada el 1 de mayo de 1945.


10. Galería Fotográfica



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Instrucción paracaidista en Ringway




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Algunos "aparatos" de entrenamiento eran ciertamente rudimentarios, pero se mostraron muy eficaces




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La preparación física en Ringway era una de las preocupaciones de los instructores




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Salto de instrucción desde un Whitley. La postura de salida era uno de los problemas




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Aquí se puede ver como la postura de salida al saltar desde un Whitley no era la más adecuada




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La labor de las mujeres del Servicio Aéreo Auxiliar ayudó a aumentar considerablemente la seguridad en los saltos




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Entrenamiento de piloto de planeadores con un planeador Hotspur




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El suministro de equipo a las tropas lanzadas se hacía mediante contenedores




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Integrante de uno de los Regimientos de Artillería Antiaérea que apoyaban a las tropas aerotransportadas




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Aquí se puede observar por qué se llamó "Regimiento de los Suboficiales" al Regimiento de Pilotos de Planeadores. Por especialización el empleo mínimo alcanzado era el de Sargento




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El Teniente Clements, del 11º Batallón de Servicios Especiales Aéreos, fue uno de los capturados en Calitri durante la Operación "Colossus"




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El General John Hackett, junto con el General Roy Urquart y con el General Montgomery en los días previos a la Operación "Market Garden"




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El General Richard Gale, Jefe de la 6ª División Aerotransportada, junto con el General Montgomery




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Un planeador Horsa preparándose para tomar tierra




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Cañón de 75mm. Howitzer en Osterbeek durante la Operación "Market Garden"




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Paracaidistas de la 1ª Brigada Canadiense durante la instrucción en Ringway




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La capacidad de los planeadores Horsa para transportar a los elementos de apoyo se demostró decisivo en las operaciones aerotransportadas




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Paracaidistas del 1º Escuadrón de Reconocimiento




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Los últimos cigarrillos antes del Día-D




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Una de las pocas imágenes de Montgomery con la boina de paracaidista. Junto a él el General Bols de la 6ª División Aerotransportada




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El uso de bicicletas también fue común en las unidades de reconocimiento




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El General Hackett junto con el Rey George VI revistando a las tropas de la 4ª Brigada Paracaidista




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Paracaidistas británicos en Hamminkeln durante la Operación "Varsity"


11. Fuentes


https://en.wikipedia.org/wiki/1st_Airborne_Division_(United_Kingdom)
https://en.wikipedia.org/wiki/6th_Airbo ... ed_Kingdom)
https://en.wikipedia.org/wiki/44th_Airb ... ion_(India)
https://paradata.org.uk/
http://www.pegasusarchive.org/
http://www.gliderpilotregiment.org.uk/
http://britishairborne.org.au/

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