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Admiral Graf Spee



La Batalla del Río de la Plata


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La Batalla del Río de la Plata (conocida también como La Batalla de Punta del Este) fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el Panzerschiff Admiral Graf Spee, los Cruceros Ligeros HMS Ajax y el HMS Achilles y el Crucero Pesado HMS Exeter.

    ÍNDICE:
  1. ORÍGENES
  2. ENFRENTAMIENTO
    2A. El Primer Ataque Descubierto
    2B. El Primer Error de Langsdorff
    2C. El Exeter fuera de Combate
    2D. Hans Langsdorff herido en la Cabeza
    2E. Excusas en la Embajada
    2F. Se Cierra la Trampa
    2G. El Final
  3. ORDEN DE BATALLA
    3A. Fuerzas Alemanas
    3B. Fuerzas Británicas
  4. ÁLBUM FOTOGRÁFICO
  5. VÍDEO
  6. FUENTES




1. ORÍGENES

El Acorazado Graf Spee fue construido en 1934, tras sus gemelos Admiral Scheer y el Deutschland. Había sido planificado para eludir las condiciones del Tratado de Versalles, que prohibía a Alemania tener navíos superiores a 10.000 Toneladas.

Los Ingenieros alemanes habían logrado un un milagro técnico para realizar, dentro del peso obligado, una nave de gran potencia. Con aleaciones ligeras, y sobre todo, sustituyendo los remaches por la soldadura eléctrica, fue posible aligerar y armarlo con cañones de calibre muy superior a los naves del mismo tonelaje.

Con 188 metros de largo, armado con 6 cañones de 280 mm en dos torres triples, 6 cañones de 150 mm en montajes simples,3 montajes dobles de 105 mm AA, 4 dobles de 37 mm AA y dos montajes cuádruples de tubos lanzatorpedos de 533 mm, capaz de una velocidad de 26 nudos y protegido con una coraza 10-12 cm, el Graf Spee era veloz como un crucero y potente como un acorazado. Por eso se le llamó Acorazado de Bolsillo. Ademas del armamento especial, disponía de otra arma secreta: el Radar, que los alemanes llamaban DETE, siendo uno de los primeros navíos con esta instalación.

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El Graf Spee dejo la Base de Wilhelmshaven el 21 de agosto de 1939, el mismo día, que la firma en Moscú del Pacto de no Agresión Ruso-Alemán. Faltaban unas dos semanas para que diera comienzo a la II Guerra Mundial, pero Hitler había tomado la decisión definitiva.

Aprovechando estos días de duda general para poner a punto su flamante navío. Debía alcanzar una posición secreta para poder abrir fuego al inicio del Conflicto. El único enterado de su misión era su capitán, el Comandante Hans Langsdorff, oficial de cuarenta y cinco años, veterano de La Gran Guerra, hombre orgulloso, tenaz, solitario y de pocas palabras. Las órdenes recibidas por el comandante al zarpar eran:

  • Al romperse las hostilidades, proceder inmediatamente a la destrucción del trafico mercante enemigo
  • Realizar frecuentes cambios de posición para engañar al adversario
  • Entrar en combate con el enemigo solo si es indispensable
  • El Graf Spee deberá comportarse como una nave corsaria
  • Podrá camuflarse, cambiar de Bandera y de Nombre
  • No deberá fondear o atracar en ningún puerto, enemigo o neutral
  • Podrá proveerse de combustible, municiones y víveres de la nave auxiliar Altmark, que le esperara en puntos establecidos

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Comandante Hans Langsdorff


La tripulación del Graf Spee era de 1.150 hombres, todos jóvenes y selectos. Ademas de los que gobernaban el rumbo había una Escuadras llamadas "Tripulación de Presa", para subir a bordo a los miembros de los navíos capturados, y si era posible, llevarlos de vuelta a Alemania.

El auxiliar Altmark era un petrolero que los marineros llamaban "La Vaca Lechera", porque abastecía de combustible. El Altmark seguía al Graf Spee como un satélite, cambiaba de nombre y bandera y repostaba sin sospechar, en los puertos neutrales.

El 20 de septiembre, el Graf Spee encontró junto a Pernanbuco al Vapor Ingles Clement con carbón y petroleo, siendo su primera victima de su vida de corsario.

Era un día excelente con viento sudoeste. Hans Langsdorff telegrafió al mercante la orden de callar la radio, si no, abriría fuego. El capitán del vapor obedeció la orden y los alemanes mandaron a la Tripulación de Presa para ocupar la nave. Para confundir a los ingleses, los alemanes llevaban gorras con el nombre del Acorazado Admiral Scheer. Así los marineros del Clement (que fueron enviados a tierra en chalupas) dijeron que les había atacado el Scheer, en vez del Spee.


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Vista del Acorazado Graf Spee


Continuando su crucero corsario, se dirigió al Cabo de Buena Esperanza para alejarse lo mas posible de la zona en que había atacado al Clement. Entre los días 5 al 7 de octubre, capturó tres barcos, el Newton Beach, el Huntsman y el Ashlea. Los alemanes tenían ya cuatro barcos que cuidar.

Les habría alegrado llevarlos a Alemania, pero no era posible. Así que el Comandante Langsdorff decidió hundirles. Después de haber recogido todo lo útil de los navíos (materia importante, víveres y hasta la vajilla), los vapores fueron hundidos, uno tras otro con torpedos y cañonazos.

Antes de hundirlos, las diferentes tripulaciones pasaron al Graf Spee, donde quedaron internados durante quince días. En tal ocasión, la conducta de los alemanes fue impecable. Se dejaba a la tripulación permanecer largo tiempo en la cubierta para hacer gimnasia. Una mañana, cuando salieron a cubierta para realizar sus ejercicios, pudieron ver una gran nave cisterna muy cerca. Llevaba bandera noruega y al costado, el nombre de Solveig (Sueño).


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Petrolero Altmark


El capitán Langsdorff anunció que todos los prisioneros pasarían a aquella nave, de lo que se alegraron todos. Por ser nave noruega, y por tanto neutral, tenían la convicción de ser pronto liberados. Pero apenas subieron a bordo, quedaron decepcionados, al descubrir que la el buque noruego, era en realidad el Altmark.

El Capitán Dau, de setenta y siete años. era un duro nazi. Encerró a los prisioneros en la Bodega, dejándolos solo veinte minuto diarios a aire libre, siendo la comida muy escasa y casi sin agua. En las estrechases de la bodega, donde tenían que vivir mas de 150 hombres, el aire era irrespirable. Luego con el tiempo, el numero de prisioneros subió mas del doble.

2. ENFRENTAMIENTO


2A. El Primer Ataque Descubierto

Mientras el Graf Spee seguía su crucero, el Almirantazgo Ingles, informó de la presencia en el mar de una nave corsaria. Toda la flota inglesa se puso en estado de alarma, pero sus órdenes eran muy vagas, sabiéndose que solo una o mas naves corsarias están en el Atlántico. Ninguno de los barcos hundidos comunicó su posición en el momento del ataque. El truco de Langsdorff de cambiar cada vez el nombre del barco le funcionó.

Para contrarrestar las engañosas acciones del Graf Spee, el Almirantazgo Británico se vio obligado a iniciar la mayor operación de rastreo de su historia. Utilizo todas las unidades disponibles y desplazando hacia el Atlántico a la Flota del Mediterráneo, el Almirantazgo formó nueve grupos de búsqueda, encargando a cada uno, de un sector del Océano. Pero era buscar una aguja en un pajar. La búsqueda duró meses.


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Mercante Doric Star


El Graf Spee aparecía en los lugares mas insospechados. Además, era muy fácil a los alemanes huir de la persecución británica, pues en aquella época, casi todos los buques funcionaban con carbón, por lo que a la menor señal de humo en el horizonte, el Graf Spee se retiraba a otro lugar. Además, su seguridad dependía de que los alemanes lograran que los barcos apresados no pidieran socorro por radio. Pero fue el Doric Star el que lanzo la señal: R.R.R. (que en cifrado significa "Somos atacados por una nave enemiga").


2B. El Primer Error de Langsdorff

Las cosas se pusieron feas aquella vez para los alemanes. Una escuadra inglesa aparece por el horizonte al mediodia. Pero Langsdorff recurre a uno de sus trucos. Levanta una chimenea de lona e iza la Bandera Inglesa.

Tras estas modificaciones, el Graf Spee se convierte en un Crucero Británico de la Clase Repulse, pasando tranquilamente por en medio de la Escuadra Británica. En la mañana del 3 de diciembre, tras la breve misión en el Océano Indico, vuelve a Atlántico.

A bordo la moral es muy alta. En tres meses de corso habían hundido nueve mercantes enemigos, con un total de 50.000 Toneladas. Todo iba como la seda, ni una gota de sangre se había derramado. Los prisioneros, unos 260, habían sido pasados al Almark. A bordo del Acorazado había aun 63 prisioneros (42 oficiales y 21 marineros).

A pesar de la larga estancia en el mar, los alemanes estaban satisfechos. Pero entre tanto el Comodoro Henry Harwood, comandante de tres Cruceros Británicos, que se encontraban vigilando la costa sudamericana, estaba preparando una trampa mortal al Graf Spee.


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Comodoro Henry Harwood


Siguiendo la serie de hundimientos del corsario, el Comodoro Henry Harwood, según contó luego, haba visto tras un cálculos muy complicado, basados en el estudio de los movimientos del acorazado, que probablemente el Graf Spee, aunque entonces se encontraba a mas de 3.000 millas de distancia, podría llegar a aguas del Río de la Plata hacia el 13 de diciembre.

Naturalmente era una idea muy vaga, pero, jugando al azar, el Comodoro Henry Harwood había ordenado a sus navíos (el HMS Exeter, el HMS Ajax y el HMS Achilles) concentrarse en aquella zona. Pero el 13 de diciembre, a las 06:14, el Graf Spee llegó a su cita, avistando primero a la flora británica. Sonó la alarma, y los hombres corrieron a sus puestos de combate. El Comandante Langsdorff no se dio cuenta de lo que tenía que tratar con cruceros. Tomo a las naves como destructores y se lanzo a toda velocidad contra el enemigo. Fue su primer error.


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Extracto del informe de la HMSO (Her Majesty's Stationery Office) sobre el hundimiento del Graf Spee, 1940


No obstante, a pesar de tratarse de de cruceros, el Graf Spee tenía siempre ventaja frente al enemigo. Disponía de una formidable artillería , dirigida por una perfecta dirección de tiro. Los tres Cruceros ingleses disponían de un total de seis cañones de 203 mm (los del Crucero HMS Exeter) y de 16 de 150 mm. Además, una andanada del Graf Spee tenía probabilidades de hundir la sutil coraza de las unidades inglesas, mientras que tres andanadas simultáneas de los Cruceros difícilmente habrían podido romper la robusta coraza de la nave corsaria.


2C. El Exeter fuera de Combate

Por su parte, los ingleses tenían ventaja solo en una mayor rapidez de tiro (seis al minuto del HMS Exeter contra tres al minuto del Graf Spee). pero lo cañones alemanes tenían un mayor alcance. Para evitar estos riesgos de encontrase bajo el fuego enemigo sin oportunidad de responderlo, el comandante ingles ordeno a su escuadra desenfilarse lo mas posible y disponerse en semi circulo en torno a la nave alemana para evitar que concertarse el fuego en un solo objetivo.

El Graf Spee reaccionó al ataque como esperaban los ingleses. Con su torre de proa abrió fuego contra el HMS Exeter, el crucero mas potente, y la popa tomó como blanco al HMS Ajax. Actuando así, y desperdigando el fuego sobre más objetivos, el Graf Spee no podía hacer valer toda su potencia.


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Crucero HMS Exeter


Aunque la primera salva del HMS Exeter acertó al acorazado alemán al comienzo del combate, el Crucero inglés recibió una andanada que destrozó la torre de popa dejando un solo cañón disponible. Otra andanada como esta y el HMS Exeter se iría a pique. Es decir, que al comienzo de la batalla el comandante alemán estuvo muy cerca del éxito. Su error fue la de no aprovechar al máximo el alcance de sus cañones gracias a los cuales podría haber tocado a distancia a los tres navíos ingleses e irles hundiendo uno a uno. Como fuera, la primera parte del combate fue un triunfo para los alemanes.


2D. Hans Langsdorff herido en la Cabeza

La batalla duro hora y media, el HMS Exeter volvió a ser tocado y murieron 60 hombres. También el HMS Ajax y el HMS Achilles fueron acertados varias veces. Del informe del Almirante Charles Woodhouse, comandante del Crucero HMS Ajax:

"Debo decir que el Graf Spee nos avisto primero y tubo así todo el tiempo necesario para organizarse para prepararse para el combate. Creo también que, si hubiera querido, el comandante Langsdorff podría haber evitado el combate y huir antes de que notásemos su presencia. Pero acepto la batalla, y cuando logramos disparar, nuestros tiros fueron buenos, pero de pronto el HMS Exeter fue gravemente dañado. Casi todos los expertos que han estudiado esta batalla están de acuerdo en que fue un error del comandante del Graf Spee no llevar a término la acción contra el HMs Exeter".



Mapa del combate del Graf Spee


La tesis del Almirante Woodhouse es generalmente admitida, pero no hay que olvidar que el comandante alemán fue herido en la cabeza en la fase inicial del encuentro y probablemente su capacidad de juicio que disminuida. Si esto no hubiera sucedido, acaso podría habría controlar mejor el curso de la batalla manteniéndose a cierta distancia.

Hacia las 10:00 de la mañana el Graf Spee renuncio de pronto a la batalla y se dirigió al estuario del Río de la Plata, pero en todo momento fue seguido por los Cruceros HMS Ajax y el HMS Achilles, que no le querían perder de vista a su presa hasta la llegada de refuerzos. Durante la jornada, cuando se acortaba la distancia, ocurrieron rápidos encuentros artilleros.

La nave seguía disparando cuando, caída la noche, navegando a pocos kilográmetros de la costa uruguaya.


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Mapa del Estuario del Río de la Plata


Al fin, a medianoche, el comandante alemán decidió entrar en el puerto neutral de Montevideo. Los dos cruceros ingleses, naturalmente, no le siguieron, parándose en el límite de las aguas territoriales. Ya esta la pieza en la trampa. Sir Eugen Millington-Drake (Embajador Inglés en Uruguay), comentó tiempo después:

"El Graf Spee entro en Montevideo a la 11:00 de la noche del miércoles 13 de diciembre de 1939, sin luces ni práctico. Poco después recibí de Londres la indicación de exigir que le fueran concedidas solo 24 horas de asilo conforme a la Convención de la Haya de 1907. Esta establece que en tiempo de guerra un navío beligerante no puede estar más de 24 horas en un puerto neutral, a menos que tenga daños que la impidan lanzarse a la mar.Yo motivaba mi petición del siguiente modo [Como el Graf Spee ha ido a toda velocidad del punto de la batalla, una distancia de 300 millas, evidentemente tiene que estar en condiciones de hacerse a la mar]. Pero suponía que los alemanes habrían pedido un permiso de cuarenta y ocho horas porque poco antes algunos de nuestros navíos habían obtenido cuarenta y ocho horas en vez de las veinticuatro.

El embajador alemán aconsejo al Comandante Langsdorff que pidiera un permiso similar, aunque para un plazo mas largo debería haber demostrado que el acorazado estaba mas dañado de lo que parecía. Pero Langsdorff fue inflexible e insistió en pedir un permiso de 15 días".


La controversia empezó a medianoche del 13 de diciembre. El Ministro de Exteriores Uruguayo, Albert Guani, de "Smoking", porque le habían sorprendido los sucesos en una recepción, trato de dialogar con ambos embajadores, para encontrar una salida al conflicto. Mientras una gran multitud llenaba el puerto, en el Graf Spee se afanaban por esconder los daños. Los agujeros de impacto, eran tapados con lonas.

Berlín no quería que se supiera que el acorazado había recibido una dura lección de los pequeños cruceros británicos. Pero era absurdo esconder los daños y pedir, a la vez, 15 días para repararlo, Entre tanto, al alba del día 14, el embajador ingles cambió inesperadamente de táctica y parecía apoyar al comandante alemán en su petición de asilo (este cambio de idea del embajador fue producido por la orden del Almirantazgo, que le comunicó que había que dejar al Graf Spee en el puerto hasta el día 20. Porque en esas fechas el Acorazado HMS Renown y el Portaaviones HMS Ark Royal llegarían a las cercanías del Río de la Plata).


2E. Excusas en la Embajada

[align=justify]Mientras se estaban produciendo las conversaciones entre los embajadores, Langsdorff se dirigió a la embajada alemana para redactar dos informes para el Alto Mando Alemán y expresar los motivos para su llegada a Montevideo:

"Buscamos un convoy presumiendo que estaba protegido por un Crucero HMS Exeter avistado el 13 al amanecer. Está moviéndose presumible mente en las rutas marítimas inglesas. Acompaña al barco lo que primero creímos un destructor y que más tarde identificamos como dos cruceros de tipo Achilles. Cómo zafarse de los tres cruceros parecía imposible atacamos antes de que el enemigo pudiera levantar presión para alcanzar la máxima velocidad y pudiera acercarse a un alcance efectivo para ellos. El enemigo se divide de tal modo que por lo menos uno de los cruceros no está expuesto al fuego y trata de llegar al alcance. Pesados blancos directos observados en el castillo del HMs Exeter silencian las dos torres delanteras. Impactos directos aparentemente dañan las calderas, después de lo cual el HMS Exeter se aleja"

Y el otro, sobre los desperfectos del Graf Spee:

"La inspección de los impactos directos revela que todas las cocinas excepto la del Almirante, han sido severamente dañadas. El agua entra en el suministro de harina, pone en peligro el abastecimiento de pan, mientras que un impacto directo en el castillo de proa hace que el buque no esté en condiciones de navegabilidad en el Atlántico Norte en invierno. Una granada atravesó la faja blindada bajo la línea de flotación mientras que la cubierta blindada está destrozada en una parte"


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Daños del Graf Spee: Telémetro de la cofa de combate, dañado por esquirlas; Selector de blancos de artillería secundaria de estribor, fuera de servicio; Elevadores proeles de 15cm destruidos; Cañón de babor III dañado; Telémetro/Director antiaéreo delantero fuera de servicio por impacto en el sistema de estabilización; Montaje de estribor 10,5cm antiaéreo destruído por impacto la misma granada de 203mm daña el generador de vapor; Montaje de estribor 3,7 cm antiaéreo dañado por esquirlas; Elevador de 10,5 cm antiaéreo de estribor destruido; Elevador de 10,5cm antiaéreo de babor dañado; Cables de reflectores 2 y 6 cortados; Espejo reflector nº 1 destruído por esquirlas; Cableado del indicador de ángulo de babor destruido; Director de torpedos estribor en el mástil de combate, dañado por shock y esquirlas.

Las esquirlas de este impacto hirieron a Langsdorff; Convertidor de distancia de torpedos dañado por la explosión de una granada de 203 mm; Espacio de carga del montaje de torpedos de estribor destruído por impacto; Gran orificio de explosión de granada a estribor sección XV; Dos orificios de granada de 150 mm en puente superior sección VIII; Orificio de 10 cm y algunos más pequeños en la banda, encima y debajo de la línea de flotación, sección XIII estribor con dos tanques exteriores inundados; Sistema de giro de la catapulta trabado y resto del fuselaje del avión con rastros de incendio; Tubo torpedero nº 2 dañado por esquirlas; Instalación antiincendio en sección X puente superior destruída y Mástil de combate atravesado por granada de 203mm sin detonar.


2F. Se Cierra la Trampa

La mañana del 14 de diciembre de 1939, fueron desembarcados del Graf Spee, los heridos alemanes y los prisioneros ingleses, que recobraban así la libertad. Por la tarde del mismo día tuvo lugar en Montevideo el entierro de los 36 marineros alemanes muertos. Mucha gente acudió al acto. Una representación de marineros ingleses, ex prisioneros del Graf Spee pusieron una corona de flores sobre los féretros de los caídos. Entre tanto, la batalla diplomática se hacia mas intensa. Langsdorff y el embajador alemán en Montevideo estaban en continuo contacto telefónico con Berlín. Llegaban órdenes y contraórdenes, y Langsdorff no ocultaba su nerviosismo. Empezaba a comprender que había cometido un gran error al refugiarse en un puerto neutral. El encuentro diplomático le resultaba mas peligroso que una batalla naval. Ahora corría el riesgo de perder su barco sin disparar un solo cañonazo.


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Fotografía de la entrada del Graf Spee al Puerto de Montevideo el 14 de diciembre


Mientras tanto, Montevideo era el centro de interés mundial. El caso del Acorazado Graf Spee apasionaba a la opinión publica. Todos se preguntaban, que haría Langsdorff al final de la 72 horas de asilo que se le habían concedido. Entre tanto, a bordo del barco reinaba la incertidumbre. Habían llegado noticias de la llegada de muchos navíos británicos que se habían unido al HMS Ajax y al HMS Achille. No era verdad, porque los servicios secretos británicos había hecho todo lo posible para hacer creer estas noticias.

Los servicios secretos alemanes, por ejemplo, habían interceptado muchos mensajes sobre concentraciones de naves ante Montevideo, enviados por el Almirantazgo. En realidad, los navíos ingleses distaban todavía varios centenares de millas. Solo un Crucero, el HMS Cumberland, había logrado unirse al HMS Ajax y al HMS Achille. Aparte de esto, no había mas navios ingleses en la zona. Por consiguiente, si Langsdorff no hubiera escuchado las noticias que le llegaban de Berlín y hubiera zarpado, probablemente hubiera logrado superar el modesto obstaculo representado por los tres pequeños cruceros.


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Fotografía de la entrada del Graf Spee al Puerto de Montevideo el 14 de diciembre


Pero el comandante alemán no conocía la situación real, y además de la ruptura del bloqueo no hubiera significado la salvación del Graf Spee, que los ingleses no habían perdido de vista. El domingo 17 de diciembre de 1939, una multitud se agolpo en el puerto de Montevideo. Todos los prismáticos apuntaban al buque, pero por la tarde, a las 19:30, terminaba el plazo fijado por el Gobierno Uruguayo ¿Que harían los Alemanes?. A primeras horas de aquella tarde, Langsdorff bajó a tierra, marchó a la Embajada Alemana y tuvo una conversación telefónica con Berlín. No revelar a nadie las órdenes recibidas.


2G. El Final

Al caer la tarde, la espera de la ciudad se hace angustiosa. Finalmente a las 19:30, zarpa el navío, dirigiéndose a la salida del puerto, pero se detuvo inesperadamente a unas cincuenta millas de la ciudad. El Vapor alemán Tacoma, que estaba en el puerto, le sigue lentamente. Pocos minutos después algunos barquitos aparecieron en el horizonte y se detiene al lado del Graf Spee. Al momento los hombres del Graf Spee abandonan el buque en los barquitos, para dirigirse a Buenos Aires. Durante unos minutos, el acorazado quedó inmóvil en las calmadas aguas del puerto. Cuando en ese instante la nave explota. El espectáculo de la explosión fue intensamente dramático. El ruido de la explosión llegó hasta los navíos británicos que se estaban preparado para la batalla. Hubo júbilo general. El Comodoro Harwood telegráfico a Londres: "Hoy muchas humanas han sido ahorradas". El Graf Spee ardió durante unas horas, para luego volcarse sobre un costado posándose en un fondo de apenas 8 metros.


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El Graf Spee saliendo de puerto. Se puede apreciar al Mercante Tacoma a la izquierda de la foto


Toda la tripulación del Graf Spee obtuvo permiso para ir a Buenos Aires, donde el ambiente era mas favorable a Alemania que en Montevideo. Durante algunos días el Almirante Langsdorff estuvo dedicado a organizar a sus hombres. Con frecuencia era llamado por la Embajada alemana y mantuvo muchas conversaciones con Berlín. ¿Cuales fueron los temas de conversación de estas llamadas?. Se dice que recibió ásperos reproches por su comportamiento, y además muchos periodistas no dudaron en escribir que había faltado al deber de morir junto a su nave. Pero hacía tiempo que Langsdorff había tomado su decisión.

La tarde del 19 de diciembre, el mismo día que la escuadra llegaba ante el puerto de Montevideo, se mato de un disparo en la sien derecha. El día 20 de diciembre, se encontró al Capitán de Navío Hans Langsdorff muerto en su habitación del Hotel de Inmigrantes en Buenos Aires. Se había envuelto en la bandera alemana. Con anterioridad había escrito una carta, dirigida al embajador de Alemania en Buenos Aires, que dice:

Excelencia:

Después de haber luchado largo tiempo, he tomado la grave decisión de hundir el acorazado Admiral Graf Spee, a fin de que no caiga en manos del enemigo. Estoy convencido de que, en estas circunstancias, no me quedaba otra resolución que tomar después de haber conducido mi buque a la trampa de Montevideo. En efecto, toda tentativa para abrir un camino hacia alta mar estaba condenada al fracaso a causa de las pocas municiones que me quedaban. Una vez agotadas esas municiones, sólo en aguas profundas podía hundir el buque a fin de impedir que el enemigo se apoderara de él. Antes de exponer mi navío a caer parcial o totalmente en manos del enemigo, después de haberse batido bravamente, he decidido no combatir, sino destruir su material y hundirlo... Desde un principio he aceptado afrontar las consecuencias que implicaba mi resolución.

Para un comandante que tiene sentido del honor, se sobreentiende que su suerte personal no puede separarse de la de su navío... Ya no podré participar activamente en la lucha que libra actualmente mi país. Sólo puedo probar con mi muerte que los marinos del Tercer Reich están dispuestos a sacrificar su vida por el honor de su bandera. A mí sólo corresponde la responsabilidad del hundimiento del acorazado Admiral Graf Spee. Soy feliz al pagar con mi vida cualquier reproche que pudiera formularse contra el honor de nuestra Marina. Me enfrento con mi destino conservando mi fe intacta en la causa y el porvenir de mi Patria y de mi Führer.

Dirijo esta carta a Vuestra Excelencia en la calma de la tarde, después de haber reflexionado tranquilamente, para que usted pueda informar a mis superiores y, si es necesario, desmentir los rumores públicos.

Capitán de navío Langsdorff
Comandante del Acorazado Admiral Graf Spee.



3. ORDEN DE BATALLA



3A. Fuerzas Alemanas

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3B. Fuerzas Británicas

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4. ÁLBUM FOTOGRÁFICO


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El HMS Achilles visto desde el HMS Ajax durante el transcurso de la batalla del Río de la Plata


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Vista del impacto de un proyectil en el Graf Spee



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Daños en el HMS Exeter al final de la batalla


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Daños en una de las torres del HMs Exeter



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Metralla del HMS Achilles alrededor del Graf Spee



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Langsdorff en lancha, al abandonar el Graf Spee




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Langsdorff durante el entierro de los caídos



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Traslado de los féretros de los caídos alemanes



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Diferentes vistas del Graf Spee después de la explosión



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Vistas del Graf Spee, después del hundimiento



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Funeral del Capitán Langsdorff




5. VÍDEO


1939 - River Plate Battle - HMS Ajax, HMS Exeter & HMNZ Achilles Sink Graf Spee - Part 1





1939 - River Plate Battle - HMS Ajax, HMS Exeter & HMNZ Achilles Sink Graf Spee - Part 2




El Tratado de Versalles prohibía a Alemania armar barcos de más de 10.000 toneladas; por esta limitación, los técnicos alemanes se habían ingeniado para montar verdaderas fortalezas flotantes en miniatura, que por su velocidad y potencia eran el orgullo de la ingeniería naval del Tercer Reich.

El Graf Spee era técnicamente un acorazado de bolsillo, con una estructura de planchas de acero, equipado con motores Diesel y 28 bocas de fuego. Antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el acorazado alemán debía tomar posición en el Atlántico sur para sorprender a las desprevenidas naves enemigas.

El alto mando alemán ordenó a su marina llevar el conflicto a las aguas del Océano Atlántico, a fin de evitar que llegaran, desde Estados Unidos, armas y alimentos a Inglaterra y los países que resistían la invasión. En diciembre de 1939 se produjo finalmente un combate naval entre barcos británicos y el Graf Spee, que fue obligado a refugiarse en el puerto de Montevideo.

El crucero del Admiral Graf Spee, destinado a operar en el Sur del Ecuador, resultó el más fructífero: del 30 de Septiembre al 7 de Diciembre de 1939 hundió 9 vapores. El buque tenía una tripulación compuesta por 44 oficiales y 1.050 suboficiales y marinos. Podía navegar a 26 nudos y tenía una autonomía de 19.000 millas.Contaba con dos torres, cada una con tres cañones de 280mm., y un blindaje de 140mm en la superestructura y partes vitales. El armamento secundario estaba compuesto por ocho torres de 150mm./cuatro por banda, además de armamento antiaéreo, seis tubos lanzatorpedos de 533 mm. y dos hidroaviones tipo Arado.


La Batalla del Rio de la Plata.

Conocida localmente también como Batalla de Punta del Este, fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el acorazado de bolsillo Admiral Graf Spee, los cruceros ligeros Ajax y Achilles y el crucero pesado Exeter. La misión del Graf Spee era apostarse en el Atlántico Sur, para lo cual zarpó del puerto de Wilhelmshaven el 21 de agosto de 1939, 11 días antes de la apertura de las hostilidades. Durante la travesía lo acompaña el Altmark que, en lugares previamente decididos en pleno mar, lo abastece de combustible y provisiones. El comodoro de la flota inglesa Harwood, informado del ataque a un barco mercante llamado Streonshalh, decidió recorrer y vigilar la zona del hundimiento, ya que el Streonshalh había indicado por radio su posición antes de sumergirse definitivamente.


El Comodoro Harwood.
Contaba con los cruceros Ajax y Achilles y el pesado Exeter. El encuentro se produjo el 13 de Diciembre de 1939 al amanecer, frente al Río de la Plata y el Graf Spee abrió el fuego a las 06.17 contra el Exeter y lo averió seriamente y gracias a la certera actuación de los otros dos cruceros evitaron que diera su golpe definitivo. De todas maneras Langsdorff trató de escaparse con una cortina de humo, buscando refugiarse en un puerto neutral, pues sabía que no podía contra esos tres cruceros. Luego de un acuerdo diplomático en el puerto de Montevideo, las autoridades permiten entrar al puerto por 72 horas, pero luego debía partir mar adentro, por lo que Hitler ordenó el hundimiento inmediato del Graf Spee.


Antes del hundimiento, la tripulación fue traspasada al buque mercante alemán Tacoma, llevada a mar abierto y embarcada en unidades pequeñas que la llevaron a Buenos Aires. El 22 de diciembre de 1939, 1.055 marinos del Graf Spee llegaron al puerto de Buenos Aires. El destino de estos hombres despertó no pocos mitos y fue obsesión de investigadores y curiosos. Las fugas permanentes, el retorno de muchos de ellos al frente de combate y la participación en actividades de espionaje rodearon a la historia de misterios.








































































Bibliografía:


Neumann, Klaus: "Panzerschiff Admiral Graf Spee" - Dienstzeit, Internierung und die Jahre danach. Zeitreisen eines Speefahrers ( Tiempo del servicio, internamiento y los años después. Viajes traves del tiempo de un Speenavegante). Ed. epubli / Holzbrinck-Verlag, Berlin (Alemania), 2014. ISBN 978-3-7375-0049-4. (El autor es el hijo de un tripulante del Graf Spee)
Rasenack, Friedrich Wilhelm: La batalla del Río de la Plata - Ed. Gure, Buenos Aires (Argentina), 1957. La edición original, Panzerschiff Admiral Graf Spee, fue editada en Alemania por Heyne en 1956. Hay varias ediciones en alemán y castellano de los años 1957 (Koehlers), 1977, 1981, 1982 (Heyne), 1985, 1989 (Beutelspacher), 1999 y 2000 (Ayer y Hoy).
Rüppel, Erich: Panzerschiff Admiral Graf Spee - Ed. del autor, Norderstedt (Alemania), 2004.
Schlichter, Andrés José, Spinetto, Julio Ricardo: Historia postal de la tripulación del acorazado Admiral Graf Spee. Histpost Ediciones, Buenos Aires (Argentina), 1989.
Sierra, Luis de la: La guerra naval en el Atlántico (1939-1945). Junventud, 1974, ISBN 84-261-5715-7.
Strabolgi, Lord, RN: The battle of the Plate (La batalla del Plata). Ed. Hutchinson & Co., Londres (Gran Bretaña), 1941. Se puede conseguir una versión francesa titulada La bataille du Rio de la Plata et ses suites: la fin du cuirassé de poche allemand Admiral Graf Spee et l'affaire de l'Altmark dans les eaux norvégiennes (La batalla del Río de la Plata y sus consecuencias: el final del acorazado de bolsillo alemán y la cuestión del Altmark en aguas noruegas). Payot, 1945.
Wild, Heinrich: Die Spee war mein Schicksal (El Spee fue mi destino). Ed. del Autor, Buenos Aires (Argentina), 1989.
York, Martin: The sinking of the Graf Spee (El hundimiento del Graf Spee). Serie Combat Library Nr. 26, Ed. G. M. Smith Publ., Portsmouth (Gran Bretaña), 1960.
Farrell, F. L.: Surface Raider (Corsario de superficie). Ed. Trojan Publ., Londres (Gran Bretaña) sin indicación de año.
Fieber, Johann: Letzte Fahrt und Flucht aus der Internierung (Última travesía y huida de la internación). Ed. Jahn & Ernst, Hamburgo (Alemania), 1986.
Fuchs, Hans: Eine Insel im La Plata (Una isla en el Plata). Ed. Hanseatische Verlagsanstalt, Hamburgo (Alemania), 1943.
Gilbey, Joseph: Langsdorff of the Graf Spee, Prince of Honor. Ed. del Autor, Ontario (Canadá), 1999. La edición argentina, Langsdorff del Graf Spee, Príncipe de honor, fue editada por Publicaciones Navales en Buenos Aires (Argentina), 2000 y una segunda edición en 2006.
Gilbey, Joseph: Kriegsmarine: Admiral Reader`s Navy (Kriegsmarine, la marina del Almirante Raeder). Ed. del Autor, Ontario (Canadá), 2005.
Grove, Eric J.: The Price of Disobedience (El precio de la desobediencia). Ed. Naval Institute Press, Annapolis, Maryland (EE.UU.), 2000.
Harmuth, Gerhard, Schwalbe, Georg: El “Graf Spee” en el mar (De Kiel a Punta del Este). Editorial Haz, Buenos Aires (Argentina), 1954. Hay una edición más nueva, sin indicación de año, de García Hispan Editores, en Granada (España), y una reciente, de Librería Huemul, Buenos Aires (Argentina), 2005. NB: este libro es la versión traducida por José Novo Cerro de "Raider Spee", donde los autores manifestaban no ser nombrados.
Lanata, Jorge: Argentinos, tomo 2. Ediciones B, 2003 ISBN 950-15-2259-8
Landsborough Gordon: The battle of the River Plate (La batalla del Río de la Plata). Ed. Panther, Londres (Gran Bretaña), 1956.
Laurence, Ricardo E.: Desde Wilhelmshaven a Montevideo. Ed. del Autor, Rosario (Argentina), 1992.
Laurence, Ricardo E.: Operativo Graf Spee, Ed. del Autor, Rosario (Argentina), 1996.
Laurence, Ricardo E.: Tripulantes del Graf Spee en tres atrapantes historias. Ed. del Autor, Rosario (Argentina), 2000.
Leicht, Federico: Graf Spee, de Wilhemshaven al Río de la Plata. Ediciones de la Plaza, Montevideo (Uruguay), 2009.
Malmann Showell, Jak P.: The German Navy in World War Two. Naval Institute Press, Annapolis, 1979. ISBN 0-87021-933-2
Millington-Drake, Sir Eugen: El drama del Graf Spee y la batalla del Río de la Plata. Ed. Colombino Hnos. (Uruguay) 1965, e Instituto de Publicaciones Navales (Argentina), 1966. Se encuentran ediciones en inglés (original) The drama of Graf Spee and the battle of the Plate, Peter Davies, 1964, y en francés, La fin de Graf Spee, Laffont 1968 y J`ai Lu, 1968.
Powell, Michael: Die Schicksalsfahrt der Graf Spee (La dramática travesía del Graf Spee). Ed. Fackelverlag, Stuttgart (Alemania), 1957. Existen diversas ediciones del original Death in the South Atlantic; the last voyage of the Graf Spee (Muerte en el Atlántico Sur: el último viaje del Graf Spee) o The battle of the River Plate, Londres, 1956 (Hodder and Stoughton, 224 págs.), 1960, 1973, 1974 y 1975. Encontramos una en holandés De ondergang van de Graf Spee (El hundimiento del Graf Spee), Utrecht, 1962/63, y en francés, La bataille du Rio de la Plata, Ed. Presses de la Cité, 309 pp., 1957.
http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de ... e_la_Plata
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http://www.grafspee.com
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Crónica Militar y Política de La Segunda Guerra Mundial, Editorial Sarpe, Año: 1982, ISBN: 84-7291-407-0
La Guerra Naval en el Atlántico, Autor: Luis de la Sierra, Editorial: Juventud, ISBN: 978-84-261-0264-5, Año 2008


El Hundimiento del Admiral Graf Spee.






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