martes, 14 de marzo de 2017

U-Boot. Das Boot



U-Boot, abreviatura del alemán Unterseeboot, «nave submarina», en plural U-Boote, es la denominación dada a los sumergibles y submarinos alemanes desde la Primera Guerra Mundial. El principal escenario donde actuaron fue el Océano Atlántico y el Mar del Norte y rara vez el Océano Índico u Océano Pacífico.

La historia de la U-Bootswaffe («Arma submarina») está íntimamente ligada a Karl Dönitz, prácticamente el creador de la fuerza de submarinos de la Alemania de la posguerra en 1919. Después de la Primera Guerra Mundial, Karl Dönitz ocupó una de las 1500 plazas de oficial que el Tratado de Versalles permitía a la República de Weimar; su ingreso en la marina de guerra se debió a los excelentes antecedentes que había mostrado durante la Gran Guerra.

Se había iniciado como observador de vuelo en la rama aérea naval y pronto se convirtió en comandante de una escuadrilla de hidroaviones. En 1916 ya tenía un submarino a su mando. En 1918 fue capturado cuando emergió, por múltiples fallos del submarino, en medio de una escuadrilla de destructores enemigos e internado en un campo de prisioneros hasta el fin de la guerra.

En 1919 se dedicó a la tarea de reconstruir la flota de submarinos junto con Otto Schultze. Dönitz, al mando de una torpedera, ayudó a reclutar a los futuros tripulantes de los submarinos y a planificar en los Países Bajos su construcción en secreto para soslayar lo estipulado en el Tratado de Versalles. En 1923 fue adscrito al Estado Mayor en Kiel como consultor de métodos de caza submarina, donde formó equipo con Erich Raeder y Wilhelm Canaris.

El Alto Mando de la Marina ya había completado los planes en 1932 para reanudar la construcción de submarinos; de hecho, las piezas de ensamblaje de los nueve primeros submarinos se produjeron en los Países Bajos, España yFinlandia, a los que se les denominó, como sus antecesores, clase "U". El U-1 fue botado el 18 de junio de 1935, y las siguientes unidades a partir de septiembre del mismo año.

Dönitz ayudó a crear la escuela de submarinistas, donde las tripulaciones y sus comandantes eran sometidos a duras pruebas antes de disparar un verdadero torpedo. Dönitz inculcaba a las tripulaciones que: "El submarino es esencialmente un arma de ataque". En 1936, se enviaron dos submarinos al Mediterráneo en la Operación Úrsula tanto para apoyar a las tropas sublevadas en la Guerra Civil española, como para el propio entrenamiento de las dotaciones, hundiendo el U 34 al submarino republicano C-3 frente a Málaga el12 de diciembre de 1936.

Dönitz introdujo en 1936 la táctica de la Manada de lobos (en alemán, Rudeltaktik). Aunque estas innovaciones y otras no fueron bien recibidas en un comienzo por el Alto Mando OKW (Oberkomando der Wehrmacht), al fin logró la aprobación en1937. Hasta el inicio de la guerra entre el Reino Unido y Alemania, el arma submarina no se consideraba como una fuerza de peso en la guerra naval; sin embargo, la situación cambió más adelante cuando se vieron los resultados de la larga gestión de Dönitz.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, la Kriegsmarine no estaba preparada para combatir a las fuerzas navales aliadas. A diferencia de los otros armamentos del ejército alemán, el plan naval de construcciones llamado PLAN-Z sólo había empezado unos pocos meses antes. Por lo tanto, el número y la fuerza de los barcos disponibles no eran los adecuados para las necesidades de una guerra mayor.

En los años anteriores a la guerra, la Kriegsmarine no creyó en la posibilidad de ninguna confrontación militar en el futuro próximo con el Reino Unido; al igual que en la Primera Guerra Mundial, los alemanes veían a Polonia y Francia como los enemigos posibles, y la construcción naval fue orientada para hacerles frente. No se creyó posible una confrontación mayor en el mar antes de 1940, una vez que el PLAN-Z se hubiera completado.

Cuando se mostró obvio que la tensión con el Reino Unido empezaba a subir en 1938, el temor de una confrontación militar con los británicos causó la aceleración del programa de construcciones navales. Pero aun así, la Kriegsmarine creyó que la posibilidad de una guerra con el Reino Unido tardaría todavía.

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la Kriegsmarine tenía 57 submarinos y la mayoría de ellos no podían operar en el Atlántico. El Plan Z preveía la construcción de 250 sumergibles, pero no con el hecho de que Alemania entrase en la guerra con un número mucho menor de sumergibles que los aliados. En los seis años siguientes se construyeron 1100 unidades, que fueron una amenaza constante para el Reino Unido en todo el transcurso de la guerra.

El arma submarina estuvo en crisis en 1939 debido a una serie de incidentes que marcaron la desconfianza del OKW en Dönitz. El primer barco hundido por un sumergible alemán, el U-30, fue el trasatlántico Athenia, que generó un incidente, pues en el paquebote iban 300 civiles estadounidenses e hizo recordar el caso del Lusitania en 1915.

El U-39, al atacar al portaaviones británico HMS Ark Royal, tuvo un grave fallo en el sistema de torpedos, que delataron su posición, resultando hundido por la escolta del portaaviones. Dönitz presentó la dimisión a su cargo, pero le fue rechazada. Cuando esto ocurría en Alemania, el U-29 sorprendió y hundió en alta mar al portaaviones HMS Courageous.

El momento decisivo del cambio en las operaciones navales lo dio el U-47 con el hundimiento del HMS Royal Oak enScapa Flow al mando de Günther Prien, el 13 de octubre de 1939. Adolf Hitler dio su entero respaldo al arma submarina y a Karl Dönitz. De ahí en adelante y por un periodo de dos años, el arma submarina cosecharía solo éxitos y causaría dolores de cabeza a la Royal Navy.





























Pérdidas humanas: de los 40.000 hombres asignados a las U-Bootwaffen sólo sobrevivieron 12.000, el 70,0% de los hombres se perdió en alta mar.
Fue el arma que tuvo mayor porcentaje de pérdidas durante la guerra.































Döenitz, almirante de la flota de submarinos soñaba con llevar a cabo una táctica que le rondaba desde sus años de capitán de submarino durante la primera guerra mundial. 

Su táctica era sencilla pero devastadora; organizar "manadas de lobos", agrupaciones de submarinos que hostigarían a los convoyes, causando la confusión y el caos. 

Contrariamente a lo que se cree, los submarinos atacaron sobre todo en la superficie, de noche para evitar ser descubiertos, ya que en superficie eran mucho más veloces y maniobrables que bajo el agua. 

Finalmente, el 17 de octubre de 1940 Döenitz puso en marcha su táctica con devastadora eficacia; 7 submarinos localizaron y emboscaron al convoy SC-7; de 35 barcos, 20 fueron echados a pique por los torpedos de los U-Boot; a la mañana siguiente fue localizado otro convoy, el HX-79, de 49 buques; los submarinos que aun tenían torpedos, acudieron a la cita, reforzados por otros dos submarinos. 12 barcos hundidos. 

En el bando alemán, ni una sola perdida. Sin embargo como es natural, los británicos no se mantuvieron expectantes. Organizaron cada vez mejor sus convoyes, llegando a formar flotas de hasta 40 barcos, protegidos por destructores y corbetas equipadas con lo ultimo en tecnología.

Con la aparición del radar conocido desde 1924 , la sorpresa y ventaja de los submarinos quedo anulada, en superficie, detectados por radar, bajo el agua, por el asdic (sonar). 

Los sistemas de escucha, interceptaban las transmisiones de la Kriegmarine, necesarias para organizar las manadas de lobos, permitiendo eludir las emboscadas o preparar las escoltas para el ataque.

En marzo del 41 estas mejoras se cobraron tributo; tres de los mayores ases de submarinos fueron puestos fuera de combate; Günter Prien, el heroe de Scapa Flow, con más de 28 barcos hundidos a sus espaldas fue hundido junto a su U-47.
Joachim Schepke; (30 barcos) es obligado a salir a superficie por cargas de profundidad, el destructor Vanoc arremete contra su submarino y lo parte en dos.

Y finalmente, el as de ases; el submarino de Otto Kretschmer (44 barcos) es gravemente dañado; obligado a emerger, el capitán Kretschmer consigue salir indemne antes del hundimiento de su nave, solo para caer en las manos de los británicos. 

Aunque habían atacado a los convoyes y hundidos varios mercantes, tres submarinos hundidos (junto a la perdida de tres experimentados capitanes) era un precio demasiado alto a pagar. 

El 9 de mayo de 1941 los britanicos atacan al U-110 comandado por Fritz Lemp , este debe emerger y evacuar a la tripulacion, antes de que se hunda los britanicos capturan la maquina Enigma con los codigos secretos con que se comunicaban los alemanes.

Al principio la suerte sonrío a los alemanes para sorpresa de los aliados, que temieron que el sistema de convoyes empezase a fallar. 
Atacando un convoy de 51 barcos, hundieron 13 sin una sola perdida; en otro de 90, los submarinos hundieron 21 con una sola perdida. 

Las perdidas de barcos mercantes empezaron a disminuir y las de los submarinos aumentaron. 

En 1943 varios adelantos volvieron a ayudar a los aliados; el radar centimetrico a bordo de aviones les permitió localizar a los submarinos en la lejanía; los barcos Liberty, mercantes capaces de transportar 10.800 toneladas, eran construidos a un ritmo de 140 al mes, mucho mas rápido de lo que los alemanes los hundían; se diseñaron los grupos de apoyo a los convoyes. 


En 1943 los alemanes comenzaron a usar el Snorkel con valvula flotante, que permitia navegar con los motores diesel en inmersion y recargar las baterias de los motores electricos sin estar expuestos en superfiice.

Döenitz muy a su pesar comprobó que la batalla empezaba a cobrar tintes de derrota. 

Aunque se perdió un tercio de los buques, la escolta y el grupo de apoyo se cobraron la perdida de 6 submarinos.

En otros tiempos, una congregación tan grande de submarinos habría acabado con el convoy al completo, pero la situación actual demostraba que los submarinos habían perdido la iniciativa. 

70 submarinos en cuatro grupos llegaron a hundir 26 mercantes, pero 27 de ellos fueron echados a pique por las escoltas. 

En mayo la Kriegmarine perdió 41 submarinos; entre sus tripulantes, Peter Döenitz, el hijo menor del almirante. 
En Abril, Döenitz retiro a sus manadas de lobos. Aunque no se reconoció oficialmente, la batalla del Atlántico había llegado a su fin.

Los U-Boot continuaron batallando en el mar, pero jamás volverían a representar una seria amenaza a la navegación aliada. 
En los dos últimos años de guerra se calculó que por cada mercante hundido, los alemanes perdían un submarino. 


Alemania construyó en total ocho tipos de sumergibles y submarinos, unos costeros y otros oceánicos:

•Tipo I: sumergibles oceánicos construidos a mediados de la década de 1930.


•Tipo II: pequeños sumergibles costeros, también llamados "Einbäume"


•Tipo VII: el más numeroso durante la Segunda Guerra Mundial.


•Tipo IX: sumergibles grandes, diseñados para operar en largas distancias.


•Tipo X: un modelo multiuso de sumergible.


•Tipo XIV: sumergibles de abastecimiento.


•Tipo XXIII: modernos submarinos costeros, construidos a finales de la guerra.


•Tipo XXI: los primeros submarinos modernos, conocidos como "Elektroboote".


El Tipo XXI llegó al campo de batalla demasiado tarde para tener un efecto profundo en el curso de la guerra, pero es uno de esos sistemas de armas que revoluciono por completo la faz de la guerra submarina

Fue el primer verdadero submarino, el que podia permanecer sumergido por 11 dias con su capacidad de funcionamiento silencioso y de alta velocidad submarina, mas veloz que en superficie.

Podía disparar sus torpedos con un nuevo sistema hidráulico de recarga rápida desde hasta una profundidad de 160 pies gracias a su nueva electrónica.


Al desalojar las bases al final de la guerra, 215 submarinos y sumergibles fueron volados por la propia tripulación en la Operación Regenbogen, 38 sufrieron daños irreparables durante la guerra o se anticuaron de tal forma que debieron ser dados de baja, 11 fueron entregados a marinas extranjeras, cedidos o internados, y 153 fueron trasladados a puertos extranjeros al acabar la guerra.



Resultados: se hundieron desde 1939 hasta 1945 con torpedos, artillería y minas un total de 2.779 buques de carga, pasaje y petroleros de diferentes nacionalidades con un registro de 14.119.413 TMB.



Pérdidas humanas: de los 40.000 hombres asignados a las U-Bootwaffen sólo sobrevivieron 12.000, el 70,0% de los hombres se perdió en alta mar.
Fue el arma que tuvo mayor porcentaje de pérdidas durante la guerra.



Pérdidas por año de guerra.
•1939: 9 unidades.

•1940: 24 unidades.

•1941: 35 unidades.

•1942: 87 unidades.

•1943: 237 unidades.

•1944: 242 unidades.

•1945: 151 unidades.

•TOTAL: 785 submarinos perdidos.

•Supervivientes: 108 unidades (12,0%)


Los diez capitanes alemanes más destacados en la guerra submarina:

Otto Kretschmer, hundió 44 buques con 266.629 t

Wolfgang Lüth, hundió 43 buques con 225.712 t

Eric Topp, hundió 34 buques con 193.684 t

Karl Friedrich Merten, hundió 29 buques con 186.064 t

Victor Schütze, hundió 34 buques con 171.164 t

Herbert Schultze, hundió 26 buques con 171.122 t

Georg Lassen, hundió 28 buques con 167.601 t

Heinrich Lehmann-Willenbrock, hundió 22 buques con 166.596 t

Heinrich Liebe, hundió 30 buques con 162.333 t

Günther Prien, hundió 28 buques con 160.939 t


Los U-Boote del tipo VII podían sumergirse en 35 segundos, lo que a Dönitz parecía suficiente para escapar a los aviones.





El torpedo, arrojado desde un submarino, un avión u otro barco, tiene menos poder destructivo que una granada de cañón o una bomba aérea, pero golpea en el punto más indefenso de la nave: la obra viva o parte del barco que queda bajo el agua.


Astillero Germaniawerft AG de F. Krupp en Kiel, donde se construyeron 131 de los U-Boote alistados por la Kriegsmarine, entre ellos 15 del tipo VIIB: uno de ellos era el U 47, que aparece en esta foto.

Submarinos alemanes: U-Boot 
Cubierta de un submarino alemán (posiblemente el U 33 del Kl Siess) que operó en el Adriático durante la primera guerra mundial.





El U-9, alistado el 21 de agosto de 1935, llevaba como emblema una cruz de hierro de la primera guerra mundial (con corona imperial en el brazo superior), en memoria del personaje que daba nombre a la flotilla de submarinos, Otto Weddigen, comandante del U 9 en la primera guerra mundial.

















Enigma era el nombre de una máquina que disponía de un mecanismo de cifrado rotatorio, que permitía usarla tanto para cifrar como para descifrar mensajes. Varios de sus modelos fueron muy utilizados en Europa desde inicios de los años 1920.


Su fama se debe a haber sido adoptada por las fuerzas militares de Alemania desde 1930. Su facilidad de manejo y supuesta inviolabilidad fueron las principales razones para su amplio uso. Su sistema de cifrado fue finalmente descubierto y la lectura de la información que contenían los mensajes supuestamente protegidos es considerado, a veces, como la causa de haber podido concluir la Segunda Guerra Mundial al menos dos años antes de lo que hubiera acaecido sin su descifrado.




Estamos en la base Keroman de U-Boote (submarinos) en Lorient, una ciudad francesa de la costa atlántica de Francia. Este lugar fue elegido por Doenitz en 1940 para que fuera la mayor base de submarinos del Atlántico. En 1941 empezaron las obras de construcción de los tres enormes búnkers y sus instalaciones de apoyo, realizadas por la organización Todt y con las mejores técnicas de edificación para soportar casi cualquier bombardeo por parte de los aliados. 




Las bases de la Kriegsmarine en territorio francés (Brest, Lorient, La Pallice y La Rochelle) extendieron el radio de acción de los submarinos alemanes permitiéndoles atacar convoyes y patrullar más adentro en el Atlántico.

La fortaleza está construída de hormigón y hierro, un conjunto a prueba de bombardeos que hoy día permanece perfectamente conservada. 



Bases de submarinos 

alemanes.


Döenitz, almirante de la flota de submarinos soñaba con llevar a cabo una táctica que le rondaba desde sus años de capitán de submarino durante la primera guerra mundial.












Tipos de U-BOOT.





DENTRO DE UN U-BOOTE. U-505

El U-505 del tipo IXC fue capturado el 4 de junio de 1944 por el grupo de tareas 22.3 de la Armada de los Estados Unidos. 
El submarino fue remolcado hasta Bermuda en secreto, su tripulación fue internada en un campo de prisioneros de los Estados Unidos, negándoles el acceso a visitas de la Cruz Roja Internacional. 

La Armada estadounidense clasificó su captura como "top secret", o "Alto Secreto", y pretendía evitar así que Alemania tuviese conocimiento de la misma.

En 1954, el U-505 fue donado al Museo de la ciencia y la Industria de Chicago, Illinois donde se preserva como buque museo.

A pesar de las indicaciones de evitar cualquier enfrentamiento con la aviación aliada, los continuos avances en materia de detección y lucha antisubmarina obligaron a mejorar los sistemas de defensa antiaéreos instalados en los U-boote.








































Erich Topp, Klaus Korth, Engelbert Endrass y Herbert Kuppisch. (Kriegsmarine).







































































Jürgen Prochnow en el papel de capitán Heinrich Lehmann-Willenbrock, comandante del submarino U-96, en la película "Das Boot".

























Bibliografía:


Bekker, Cajus (1959). Kampf und Untergang der Kriegsmarine [Lucha y muerte de la marina de guerra alemana]. Barcelona: Luis Caralt. ISBN 84-217-5684-2.
«Kriegsmarine History».
Doenitz, Karl (1997) [1959]. 10 years y 20 days [10 años y 20 días]. Da Capo Press. ISBN 978-0306807640.
Mata, Santiago (2015). U-Boote. El Arma Submarina Alemana en la Segunda Guerra Mundial. La Esfera de los Libros. ISBN 978-8490604526PS


























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