sábado, 7 de enero de 2017

El puente de Remagen

En la Primera Guerra Mundial, dió comienzo la epopeya del Puente de Remagen.

Construido por el arquitecto Karl Wiener en 1916, el Puente Ludendorff, bautizado con ese nombre en honor al general Erich Ludendorff, fue levantado por prisioneros de guerra rusos bajo la responsabilidad de la Compañía Grün und Bilfinger.

Durante la Gran Guerra la función del puente fue exclusivamente militar con la misión de hacer pasar lo más rápido posible todos los suministros al Frente Occidental de Francia, aunque en 1918 se dedicó a recoger a los ejércitos alemanes en retirada en la llamada “ofensiva de los 100 días”.

Para 1919 las tropas francesas ocuparon el Puente Ludendorff con motivo de los acuerdos estipulados en el Tratado de Versalles, rellenando los galos de cemento las cámaras de demolición para evitar sabotajes. Hasta 1936 Alemania no recuperó el Puente Ludendorff tras la remilitarización de Renania, ideando para entonces los ingenieros alemanes en 1938 una futura eventual demolición con cargas de zinc de 4 kilogramos de explosivo.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el Puente Ludendorff jugó un importante papel a la hora permitir a la 6ª División Panzer en Mayo de 1940 invadir Francia y Luxemburgo desde el Tercer Reich. 

A lo largo de los cuatro años siguientes, el puente fue testigo del traslado de suministros de una parte de Europa a otra, aunque a partir de 1944 permitió el paso del Ejército Alemán en retirada tras la invasión aliada.Cuando los ejércitos aliados alcanzaron la frontera alemana pocas esperanzas albergaban de cruzar el Río Rin con algo que no fueran barcazas. 

Remagen era el distrito o Wehrkreis XII, con cuartel general en Wiesbaden y gobernado por el general Kurt Von Berg, que sería más tarde sustituido por el general Walther Botsch. 

Remagen en Marzo de 1945 era un completo caos, pues todo el mundo a través del Puente Ludendorff huía hacia el este, tanto militares como civiles. 

La ciudad de Remagen en sí estaba defendida por el 12º Regimiento de Ingenieros del comandante August Kraft y el Puente Ludendorff en concreto se encontraba guarnecido por sólo 120 soldados de la 12ª Compañía al mando del capitán Carl Friesenhahn. Alrededor del puente se situaba la 105ª Compañía del capitán Willi Bratge encargada de las baterías, poseía 9 cañones de 50 milímetros y una dotación de 36 hombres. 

Dentro del pueblo de Remagen, se comenzaron a reclutar civiles para la defensa local de la Volkssturm, la mayoría veteranos de la Primera Guerra Mundial, niños y algunas chicas adolescentes que sumaron 100, a los cuales repartieron solamente 50 rifles de origen francés y algunas armas antitanque Panzerfaust. Otras unidades de apoyo fueron 180 muchachos de las Juventudes Hitlerianas y 120 voluntarios rusos blancos de las Legiones Orientales (Ostlegionen). La infraestructura del puente se minó en el pilar este con dos cargas de 300 kilogramos de explosivo y otra carga de 200 kilogramos en el pilar oeste.

A pesar de todo no era suficiente, por esa razón los ingenieros invirtieron más horas de trabajo para conseguir que el puente estuviera listo para su demolición en cuanto llegase el enemigo. 

La responsabilidad final del puente fue transferida al comandante Hans Scheller, el cual debía derruirlo antes de las 16:00 del 7 de Marzo o en cuanto los estadounidenses pusieran pie en Remagen. 

Junto al Río Rin estaba el 12º Grupo de Ejércitos Estadounidense del general Omar Nelson Bradley. 
Este grupo de ejércitos se encontraba dividido en I Ejército Estadounidense del general Courtney Hodges y el III Ejército Blindado Estadounidense del carismático general George Patton. El III Ejército del general George Patton sería el que tomaría parte en la Operación Lumberjack sobre Colonia y por supuesto en la captura del Puente de Remagen. 

Lo cierto es que los estadounidenses no estaban interesados en ningún puente, ni en Remagen ni en otro sitio, ya que los alemanes los volaban todos y no valía la pena acercarse a ellos. 

Precisamente el Puente Ludendorff estaba en la lista de los puentes que tenían que ser destruidos desde el aire para evitar escapar a las tropas alemanas. 
Pero mientras se sucedía la Batalla por Colonia, el reconocimiento había divisado que un puente seguía intacto por alguna extraña razón. 

Lo cierto es que los alemanes lo mantenían intacto porque estaban evacuando todas las tropas posibles al margen oriental del Rin, no porque tuviera fallos. Sin embargo, como si de una corazonada se tratase, se ordenó a los americanos ir hacia allí a toda prisa y probar suerte. 

Ya bien entrada la mañana del 7 de Marzo de 1945, una solitaria avioneta de reconocimiento Piper Cub americana, sobrevoló los alrededores del Puente Ludendorf sobre Remagen. 

El informe del avión llegó al general John Leonard de la 9ª División Blindada, y este se la envió poco después al coronel Leonard Engeman del 14th Batallón Blindado, en aquel momento acampado en Meckenheim. 

Según los datos, el puente se hallaba intacto y repleto de personas que huían hacia el este, por lo que los alemanes no podrían volarlo hasta completada la evacuación. 

La decisión era un riesgo para los estadounidenses, pero tanto Leonard como Engeman optaron por jugársela e ir a por el puente con la esperanza de que un milagro se obrase. 

A media mañana la columna blindada del 14th Batallón Blindado comenzó a moverse cruzando los bosques en dirección a Remagen. 

Para que el enemigo no sospechara, se tomaron medidas preventivas como la prohibición de usar la radio, transmitiendo en caso de necesidad las órdenes con mensajeros a bordo de jeeps Willy. 

El movimiento del batallón de tanques funcionó perfectamente, pues a las 11:20 horas los blindados americanos ascendieron a una colina desde la que se podía ver la ciudad de Remagen. 
El capitán de la guarnición que defendía el Puente Ludendorff, Carl Friesenhahn, entonces oculto en el túnel, recomendó al comandante Hans Scheller que saliera al puente y lo destruyera inmediatamente. 

Scheller, de acuerdo, ordenó a los ingenieros que completaran el minado del puente lo antes posible. Mientras que estaba pasando todo esto, el interior del túnel se había llenado de civiles que huían de los bombas americanas y que habían preferido ocultarse bajo la montaña, lo que entorpecía mucho más la situación a la Wehrmacht.

Por fin, a las 14:00 horas, los ingenieros alemanes completaron su trabajo con las cargas, aunque no habían colocado un segundo circuito por falta de tiempo. 

En ese mismo instante los tanques americanos Sherman y Pershing se dividieron en dos alas dentro de Remagen y convergieron en la rampa de raíles que ascendía al Puente Ludendorf. Nada más llegar a ese punto, los tanques americanos comenzaron a recibir fuego de la Colina de Erpel, eso dió tiempo a los alemanes a explosionar una carga en la rampa que subía al puente provocando un gran cráter, lo que incapacitó a los americanos a cruzarlo con tanques. 

Los soldados americanos nada más fallar las cargas en la explosión comenzaron a cruzar el puente. Caminando lenta y cautelosamente, a la mitad del puente, los estadounidenses recibieron un denso fuego de las ametralladoras desde los torreones de piedra, del túnel y de una barcaza en medio del río. 

Uno de los tanques respondió inmediatamente fuego contra la barcaza en el río, la cual hundió de un solo proyectil. A medida que avanzaban los americanos, fueron quitando todos los cables y restos de las cargas bajo la estructura.

Mientras tanto en el túnel, el comandante Scheller conseguió llegar tras haber huido de los americanos en medio de la confusión. Al reunirse con Friesenhahn, decidió tomar una bicicleta y buscar un lugar desde donde poder llamar por teléfono con el cuartel general e informar de que no se había podido destruir el puente. 

En la oscuridad de la galería tuvo lugar un tiroteo que se fue decantando del bando estadounidense. Fue entonces cuando un civil alemán llamado Karl Busch gritó “¡Stop firing! (¡Alto el fuego!)”, 
sabiendo que en el interior había cuatro vagones cargados de munición y combustible que podían haberlos dejado sepultados a todos. 

Los civiles aterrados sacaron pañuelos y banderas blancas para no recibir disparos. En pocos minutos la operación estuvo lista y los americanos cruzaron todo el túnel hasta la salida del lado este de la montaña. 

La mayoría de los 120 defensores en el puente fueron capturados, incluido el capitán Willi Bratge de la 105ª Compañía. Pasada a las 17:00 de la tarde, hora en la cual los estadounidenses podían decir que habían tomado el Puente Ludendorff. 

Hasta pasadas muchas horas después de la captura de Remagen, los alemanes no supieron en el cuartel general que habían perdido el control del Puente Ludendorff a favor del enemigo. 

Cuando Adolf Hitler se enteró en el búnker de Berlín, montó en furia y ordenó hacer todo lo posible con tal de recuperarlo o destruirlo. 


La primera víctima en pagar las consecuencias del enfado del Führer fue el mariscal Gerd Von Rundest, el cual fue obligado a dimitir como comandante supremo del Frente Occidental y que fue sustituido por el mariscal de la Luftwaffe, Albrecht Kesselring. 

Pero peor fue para Hans Scheller después de haber sobrevivido a su viaje en bicicleta al cuartel general, pues fue juzgado en un sumario rápido y condenado a muerte por negligencia grave, junto a él fueron fusilados también por la misma razón dos oficiales ingenieros responsables del puente y el oficial de la Luftwaffe encargado de la defensa de Remagen. 

Willi Bratge, capitán de la 105ª Compañía fue juzgado en ausencia y condenado a muerte, pero al estar prisionero de los americanos, pudo salvar la vida. 

Poco a poco desde su captura, los americanos fueron reforzando la cabeza de puente con 8.000 hombres de la 9ª División Blindada, plantando troncos con redes en el agua como protección contra minas submarinas y establecido un perímetro antiaéreo con un total de 672 baterías, la mayor defensa contra aviones en un sector vista durante toda la guerra. 


Aproximadamente 200 hombres trabajaban día y noche en el puente. También probaron la resistencia del puente pasando por encima a un tanque Sherman, experimento que resultó satisfactorio, haciendo a continuación cruzar a otros ocho más y luego tras asegurarse de su sostenibilidad a grandes cantidades. 

Simultáneamente los ingenieros construyeron dos pasarelas flotantes a una distancia prudencial del puente entre Remagen y Linz. 

Al día siguiente de la captura del Puente Luddendorff, el 8 de Marzo, los alemanes lanzaron un contraataque contra el 14th Batallón. La jornada se saldó con una retirada y la captura de 100 prisioneros alemanes. 

Inesperadamente, el 17 de Marzo de 1945, el Puente Ludendorff, después de haber recibido dos intentos de demolición con dinamita, ataques de V-2, incursiones de cientos de aviones a reacción, minados, sabotajes con hombres rana y bombardeos de artillería, se vino abajo por accidente. 

En la tragedia que arrastró el puente al agua mientras se desencajaban las subestructuras metálicas murieron 31 soldados norteamericanos (3 de ellos en el hospital), 18 desaparecieron y 66 resultaron heridos. 
La causa del hundimiento fue probablemente sobrepeso, pues los americanos aun sabiendo lo débil de su estructura, lo cargaron con tanques y todo tipo de vehículos pesados. 

Lo curioso de esta anécdota, y puede decirse también moraleja, es que después de haberse dejado la piel los alemanes por destruir el puente inútilmente, finalmente acabó destruido por algo ajeno a todos los suicidas intentos de los alemanes por derruirlo, ¡sobrepeso! 

Sin Puente Ludendorff se quedó Estados Unidos tras su destrucción. No obstante lo cierto fue que aunque a los americanos se les había derrumbado el puente, tuvieron tiempo suficiente de pasar a la orilla oriental del Río Rin a miles de soldados y tanques que comenzaban a invadir Alemania, fluyendo inmensidad de hombres y material hacia su corazón. 

Una de las ventajas que sacó Estados Unidos en Remagen fue el ridículo en que dejó a su aliada Gran Bretaña. 

Desde hacía tiempo el comandante en jefe aliado, Dwith Eisenhower, y los generales Patton y Bradley, estaban en confrontación con el mariscal Bernard Montgomery. Reino Unido no ganaba batallas y los EE.UU. sí. Washington aunque tenía el mando supremo, buscaba dejar en un segundo plano militar al Imperio Británico, por tanto, por ser el Ejército Estadounidense el único en poseer un puente sobre el Rin, lo consiguió, pues casi todas las divisiones del Frente Occidental pasaron a estar bajo control estadounidense. 


Refiriéndose a Montgomery, Eisenhower dijo feliz: ¡ Por todos los diablos, esto le hará estallar !”. 

Las dos hipótesis principales de la razón por la cual no explotaron las cargas en el puente cuando Hans Scheller accionó el detonador fueron las siguientes: 

1-Que los cables hubieran sido cortados por los proyectiles de los tanques enemigos desde el lado occidental del río, junto a la rampa. 
2-Que los cables hubieran sido saboteados por esclavos polacos que trabajaban en el Puente Ludendorff. 

Poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, el 23 de Junio de 1945 los estadounidenses comenzaron la tarea de demolición de los restos del Puente Ludendorff, trabajo que concluyó el 1 de Agosto al quedar abierta la navegación por el Rin. 

Terminado el conflicto, el túnel de Erpel se convirtió en un huerto para el cultivo de champiñones y más tarde en un centro de estudios sísmicos. 

Sorprendentemente en 1969 se estrenó una película llamada El Puente de Remagen en honor a la batalla. Por fin, el 7 de Marzo de 1980, el alcalde de Remagen, Hans Peter Kürten, inauguró el Museo “Freiedensmuseum Brücke Von Remagen” en las torres occidentales del puente para rememorar la gesta, símbolo de la reconciliación entre Alemania y Estados Unidos. 

Justo en la entrada del museo se colocó una placa con la inscripción:
“Construido para la guerra y destruido en la guerra”.





























































Referencias:


"The Bridge at Remagen". Turner Classic Movies. Atlanta: Turner Broadcasting System (Time Warner). Retrieved November 19, 2016.
 Hechler, Ken (1998). The Bridge at Remagen: The Amazing Story of March 7, 1945: The Day the Rhine River Was Crossed (2nd ed.). Norwalk, Connecticut: Easton Press. ASIN B00DEV0U0M.
Czech Crisis: A Piece of Action for Film Troupe: Czech Crisis Hits Film Troupe Loynd, Ray. Los Angeles Times (1923–Current File) [Los Angeles, Calif] September 1, 1968: c1
"American film-makers use Austrian tanks in Most". Retrieved August 24, 2012.
"Demolition and construction of the city" (in Czech). Retrieved August 28, 2012.
"BBC Radio 4 Programmes". BBC Online. BBC. Retrieved June 17, 2010.
"The Bridge at Remagen". MGM Home Entertainment. Beverly Hills, California: MGM Holdings.   


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