viernes, 6 de enero de 2017

Die Deutsche Wochenschau. Propaganda Kompagnie. Corresponsales

Die Deutsche Wochenschau.

Noticiero alemán.

Entre los años 1940 y 1945, Die Deutsche Wochenschau fue el noticiario centralizado que se exhibía en la mayor parte de las salas de cine de Alemania.
En los cines alemanes era tradicional que, antes de la película, se proyectara un breve documental sobre temas culturales. A partir de 1940, entre ese documental y la película, se incluyó la emisión de Die Deutsche Wochenschau, que estaba integrado por reportajes que tenían por objeto reflejar el “esfuerzo de guerra”, además de difundir mensajes de propaganda nacionalsocialista.

Cada semana, un total de 2.000 copias eran distribuidas por todo lo largo y ancho de la Europa ocupada, de modo que el noticiario no sólo se difundía en Alemania, sino también entre los Estados aliados, los neutrales e, incluso, en los campos de prisioneros de guerra.

La producción del noticiario llegó a su fin el día 22/03/1945 con el boletín nro.755. (Esta última edición del Wochenschau es mundialmente conocida y profusamente divulgada: es donde aparece Hitler condecorando a unos niños miembros de la Hitlerjugend en el exterior del búnker de la Cancillería).En Alemania, los noticiarios semanales existían antes que el Deutsche Wochenschau, ya que las posibilidades que ofrecía la película como medio de difusión cultural y política fueron rápidamente aprovechadas no sólo por las productoras cinematográficas, sino también por los gobiernos de la época imperial y de la República de Weimar. En esta primera etapa, los boletines informativos no tenían sonido.

Uno de los primeros noticiarios alemanes, el Messter-Woche, data del año 1914 y estuvo producido y realizado por Oskar Eduard Messter, uno de los pioneros de la industria cinematográfica alemana.

A comienzos de los años 30, surgieron las primeras películas sonoras, que tenían el inconveniente de su elevado costo. Ello provocó que los nuevos noticiarios semanales acabasen siendo un monopolio en manos de las grandes productoras cinematográficas alemanas, que eran las únicas capaces de costear las nuevas películas habladas. A partir de esa fecha, los noticiarios más vistos en las pantallas alemanas fueron el Ufa-Tonwoche, el Deulig-Tonwoche, el Fox Tönende Wochenschau y el Emelka-Tonwoche.

Ya antes que los nazis tomaran el poder, la mayor parte de los noticiarios tenían un sesgo muy nacionalista, por lo que a partir de 1933, el nuevo Ministro de Instrucción Popular y Propaganda, Dr. Joseph Goebbels, se encontró en sus manos con una herramienta bien aceitada y predispuesta para la propaganda nacionalsocialista.

En 1935, la producción de los diversos noticiarios elaborados por empresas privadas fue puesta bajo el control y la vigilancia de un organismo creado ex profeso por el propio Goebbels, el Deutsche Film-Nachrichtenbüro, organismo que estaba subordinado al Ministerio de Propaganda.

A partir de 1939, se reformó el sistema con el fin de centralizar y coordinar todos los noticiarios semanales, de modo que el Deutsche Film-Nachrichtenbüro fue sustituido por la recién creada Deutsche Wochenschauzentrale beim Reichsministerium für Volksaufklärung und Propaganda (Central para los noticiarios semanales alemanes en el Ministerio de Instrucción Popular y Propaganda).

Esta reorganización significó que los 4 noticiarios semanales más importantes oficialmente siguieron siendo producidos de manera independiente por las 3 grandes productoras cinematográficas alemanas (Ufa, Tobis-Tonbild Syndikat y Fox), pero, en la práctica, el Ministerio de Propaganda acabó interviniendo directamente en la elaboración de los noticiarios a través de la Wochenschauzentrale. Cada una de las productoras del Wochenschau quedó bajo el control directo de la Wochenschauzentrale, manteniendo una cierta libertad e independencia solamente respecto de cuestiones secundarias como eran las económicas, las organizativas o las de personal.

Con el estallido de la WWII y a causa de la normativa sobre derechos de autor, cada uno de los noticiarios siguió manteniendo su propia denominación y cabecera durante algunos meses, pero, a partir de junio/ 1940, todos los noticiarios quedaron unificados bajo una misma denominación, Die Deutsche Wochenschau, y que empezó su andadura con el nro. 512.

Esta unificación no sólo afectó al título, sino que, a partir del mes de noviembre/ 1940, fue completa, ya que todos los noticiarios terminaron siendo producidos de manera centralizada por la UFA (acrónimo de Universum Film Aktiengessellschaft), lo que permitió al Ministerio de Propaganda uniformar la imagen y el contenido de los noticiarios.

Hasta noviembre/ 1943, el Deutsche Wochenschau se realizaba en la sede principal de la UFA en la Krausenstrabe de Berlín, hasta que un bombardeo aliado dañó considerablemente el edificio, debiendo el noticiario ser montado y sincronizado en el sótano de un edificio vecino.

A comienzos del mes de junio/ 1944, toda la infraestructura para la realización del Wochenschau fue trasladada a unos barracones situados en Buchhorst, en las afueras de Berlín.

En diciembre/1944, a partir del noticiario número 746, las ediciones del Wochenschau dejaron de ser semanales y pasaron a emitirse quincenalmente en las pocas salas de cine que aún quedaban en pie en Alemania.

Debido al colapso de los servicios de transporte y de correos, al final, se hizo prácticamente imposible trasladar las copias del noticiario desde Berlín hasta las escasas zonas alemanas que aún no estaban ocupadas por el enemigo. Esta penuria de medios se agravó a partir del 23/01/1945, fecha en que la Reichsbahn (Ferrocarriles del Reich) dejó de transportar mercancías para dedicarse, en exclusiva, a la evacuación de civiles.

La producción del noticiario llegó a su fin el día 22/03/1945 con el boletín nro.755. (Esta última edición del Wochenschau es mundialmente conocida y profusamente divulgada: es donde aparece Hitler condecorando a unos niños miembros de la Hitlerjugend en el exterior del búnker de la Cancillería).

Producción y características.

El material con el que se elaboraba el Deutsche Wochenschau procedía, en su mayor parte, de las filmaciones efectuadas por los miembros de las Propagandakompanien adscritas a las distintas unidades de la Wehrmacht y las Waffen SS, que acompañaban a las tropas en su día a día en el frente. Estos reporteros de guerra, con sus cámaras fotográficas o filmaciones, dejaron para la posteridad el material necesario para tener una visión real de los combates y de la vida cotidiana alemana durante la WWII.

La Propagandakompanie (PK) o Propagandatruppe durante el III Reich tenían como función principal no sólo el fortalecimiento de la moral del pueblo alemán y de los soldados, sino también la presión psicológica sobre los enemigos.

El locutor elegido para poner voz a los noticiarios de Die Deutsche Wochenschau fue Harry Giese, que ya había desempeñado esta labor en los noticiarios de la productora “Tobis-Tonbild-Syndikat”. Entre 1943 y 1944, Giese enfermó de ictericia, siendo sustituido por su colega Walter Tappe.

El redactor jefe fue Heinrich Roellenbleg, que cuando cayó en desgracia a los ojos de Goebbels, fue sustituido por el periodista y corresponsal de guerra Fritz Dettmann.

El compositor Franz R. Friedl se ocupó de poner música a los documentales, una vez concluida la fase de montaje.

Asimismo, un gran número de cámaras se ocuparon de filmar las distintas operaciones militares por los campos de batalla de toda Europa: Gerhard Garms, Hans Bastanier, Horst Grund, Hans Ertl, Erich Stoll, etc.
Las grabaciones de Adolf Hitler se encomendaron, casi en exclusiva, a Walter Frentz, de la Luftwaffe, que estuvo permanentemente destinado en los Cuarteles Generales del Führer, tanto en Berlín como en Rastenburg.
El contenido de cada Deutsche Wochenschau era una amalgama de información sobre temas políticos, militares, culturales y deportivos, ocurridos durante las semanas precedentes, y que se emitían en los cines alemanes antes de la proyección de la película comercial.

La cortina musical del Deutsche Wochenschau, muy conocida entre la población, incluía 2 versiones: una corta, y otra larga con repetición del tema principal y con más redoble de tambores. Esta música no había sido especialmente compuesta para el noticiario, sino que era una fanfarria adaptada a partir del himno del NSDAP, el Horst-Wessel-Lied.

Tras el ataque a la Unión Soviética, Hitler ordenó que esa cortina musical fuese sustituida por una fanfarria perteneciente al poema sinfónico “Les Préludes” (Los Preludios), compuesto por el compositor húngaro Ferenc Liszt en 1854, y que a partir de ese momento, comenzó a ser conocida como Russland-Fanfare (fanfarria rusa).

A partir de junio/1941, la información militar del Deutsche Wochenschau perdió su carácter “multieuropeo” y pasó a centrarse casi en exclusiva en el frente del Este, donde los reveses de la Wehrmacht iban haciéndose más frecuentes. Esto dio lugar a una situación desconocida hasta entonces, ya que los realizadores del noticiario comenzaron a distorsionar la información con el fin de camuflar y embellecer la realidad de lo que acontecía en los campos de batalla.

Primero durante la etapa inicial de la guerra, después a partir de las primeras derrotas militares que tuvieron lugar en la Unión Soviética en el invierno de 1941-1942, y, muy especialmente, tras la derrota de Stalingrado en 1943, el contenido del Deutsche Wochenschau se convirtió en un asunto prioritario para el Ministerio de Propaganda. Goebbels llegó a la conclusión de que sólo a través de una poderosa propaganda -y, especialmente, a través del cine y la televisión- sería posible contrarrestar el abatimiento y el desánimo que empezaban a extenderse entre el pueblo alemán.

Por esta razón, ya desde septiembre/1939, Goebbels se ocupó personalmente de supervisar las distintas fases de producción de cada uno de los Deutsche Wochenschau -especialmente el montaje de las imágenes-, corregir los textos del locutor, cambiar el enfoque de la noticia o, finalmente, reforzar los elementos propagandísticos más interesantes.

En cualquier caso, lo cierto es que, tras la derrota de Stalingrado, la credibilidad del Deutsche Wochenschau fue decayendo, con lo que, al final de la guerra, su utilidad como medio de propaganda era muy limitada.

Desde el 01/09/1939, el Ministerio de Instrucción Popular y Propaganda había dictado la Verordnung über außerordentliche Rundfunkmaßnahmen (Decreto sobre medidas extraordinarias en materia de emisiones radiofónicas), donde no sólo quedaba prohibida la captación deliberada de las emisoras de radio extranjeras, sino que también se disponía la imposición de sanciones severas (incluso, la pena de muerte) a quienes divulgasen Feindpropaganda (Propaganda enemiga). Igualmente, se preveían sanciones no sólo para quienes revelasen información vital, sino también para quienes la comunicasen a personas de su confianza.

A pesar de todos los esfuerzos de las autoridades, lo cierto es que los ciudadanos alemanes tenían cabal conocimiento de lo que ocurría en el frente, ya fuese a través de la correspondencia, ya a través de los testimonios de los propios soldados cuando acudían a sus hogares para disfrutar de un permiso junto a sus familias, y ello pese a que tal conducta fuese considerada, oficialmente, como “difusión de propaganda enemiga” o “atentado contra la moral militar”.

Por si ello no fuese suficiente, la destrucción de la mayor parte de las ciudades alemanas a causa de los bombardeos aliados hacía evidente, incluso para los más devotos nacionalsocialistas, que el lema de la Endsieg (Victoria final) con que el Deutsche Wochenschau martilleaba una y otra vez a la población, estaba muy lejos de hacerse realidad.




















































































































































Bibliografía:


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Hochspringen ↑ Raul Hilberg: Die Vernichtung der europäischen Juden, Fischer Taschenbuch 1982, Band 2, ISBN 3-596-24417-X, S. 686 ff.
Borchert (ca. 1900–1942) war zuvor Starfotograf der Berliner Illustrirten Zeitung gewesen und mit der Mitarbeiterin in der UFA-Presseabteilung und späteren dpa-Fotografin Usa Borchert verheiratet. Er fiel als Soldat seiner Propagandakompanie im Frühjahr 1942 im nordafrikanischen Tobruk.eitate aus Eric Borchert: Entscheidende Stunden. Mit der Kamera am Feind, Limpert, Berlin 1941.PS

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